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Extramuros
Movimientos sociales y pensamiento crítico

Publicación de Nexos. Programa de articulación entre Universidad y Movimientos Sociales      

Año I, NºII                                                                                                       Julio-Septiembre de 2005 

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La reaparición del movimiento obrero combativo hacia la conformación de una Intersindical Clasista

por Pascual Oliva


La organización de un movimiento obrero que responda a sus verdaderos intereses como clase es algo que sin lugar a dudas viene quedando pendiente desde los años setenta, cuando las expresiones combativas del mismo fueron diezmadas por la represión iniciada primero por el propio gobierno peronista de Isabel - López Rega y continuando luego por la tristemente célebre dictadura militar. El sindicalismo argentino de las últimas décadas liderado por los “gordos” como representantes del ala obrera del partido justicialista y aliados de los diversos gobiernos de turno y acusados en más de una oportunidad de tener confusos intereses económicos y alianzas con sectores empresariales, no ha dado muestras de defender los derechos de los trabajadores que dicen representar y mucho menos de adoptar una postura crítica frente al sistema. Sumado a esto, los diferentes partidos de izquierda vienen intentando denodadamente insertar una cuña en el movimiento obrero, por cuanto sigue siendo este el sujeto revolucionario por excelencia según las propias miradas de estos partidos, tanto es así que tardaron incluso unos cuantos años en reconocer al movimiento piquetero como un posible sujeto cuestionador en esta etapa de capitalismo neoliberal. Pero este intento desde la izquierda partidaria solo ha logrado pequeñas y escasas variantes que en lugar de potenciar al movimiento obrero como sujeto de cambio lo ubicó dentro de su esquema estructurado impidiendo cualquier clase de confluencia dinámica entre las distintas corrientes, reproduciendo así el propio esquema de fragmentación política característico de sus propias organizaciones partidarias.

Pero al calor del incremento en las luchas de los trabajadores ocupados de los últimos años, vuelve a resurgir el intento por generar un espacio sindical que se diferencie clara y nítidamente de la burocracia peronista (o filo-populista) por un lado, y que al mismo tiempo se configure como una representación lo más auténtica posible de los trabajadores en tanto clase que se sitúa en una posición antagónica frente al sistema capitalista, retomando así la centralidad del movimiento obrero como sujeto promotor del cambio social.

El intento de Nuestra Lucha liderado por el Sindicato Ceramista de Neuquén (ver Extramuros 1) va en este camino, aunque para algunos sus cercanías con ciertos sectores de la izquierda partidaria, lo ubica en una situación de difícil articulación, por las prevenciones que dentro de muchos sectores sindicales combativos poseen frente a las prácticas  “instrumentales” de cooptación de las estructuras partidarias.

El encuentro realizado el 2 de abril fue otro intento por unir fuerzas, pero lamentablemente no tuvo el resultado esperado debido justamente a ciertas prácticas sectarias llevadas adelante por algunos sectores que impidieron amalgamar las más profundas coincidencias realmente existentes. Los intentos continuaron, y de hecho en el relanzamiento de Nuestra Lucha se llamo a trabajar por un nuevo encuentro nacional.

El 28 de mayo en la Facultad de Ciencias Económicas se realizó una nueva reunión con la presencia de una nutrida y diversa representación de referentes y dirigentes sindicales de sectores combativos. Delegados de Subte, AMSAFE Rosario, Suteba, ATE, SIMECA, Universitarios no Docentes, Metalúrgicos, Industria de la Carne, Autopistas, Portuarios, Bancarios, Textiles, Salud, etc. estuvieron presentes con el objetivo de comenzar la reconstrucción de una corriente sindical y política clasista. Se coincidió en “que existe una situación favorable para comenzar a organizar una nueva organización de trabajadores antiimperialista, antipatronal, antigubernamental y antiburocrática consecuente”. Seguramente para no volver a trabar el proceso de construcción, nótese que las definiciones que caracterizan este proceso están dadas por la negativa, es decir está bien claro que las coincidencias de todos se ubican en el plano de lo que no se quiere y que las diferencias (en donde salen a relucir las posiciones más sectarias) devienen a la hora de precisar exactamente lo que se quiere (quizás el error positivista sea precisamente el intentar “definir con exactitud”) y cuales son los caminos para lograrlo. Pero también aparecen coincidencias muy generales por la positiva que harían prever un futuro de trabajo para esta nueva corriente intersindical. Así, en este encuentro de mayo se propuso trabajar por un “amplio agrupamiento de independencia de clase, que sirva para apoyar y rodear de solidaridad a todas las peleas parciales y para que estas se unan y coordinen entre sí (tanto entre los trabajadores ocupados, como con los compañeros desocupados) única manera de enfrentar con éxito a las patronales, el gobierno y la burocracia”. Finalmente, se terminó votando una mesa provisoria que tenía la tarea de organizar el Primer Encuentro Nacional para los días 6 y 7 de agosto, evento que se concretó en la Facultad de Ingeniería de la UBA. La mesa promotora y coordinadora del Encuentro estuvo conformada por delegados de Subte, ATE Capital, Rectorado UBA, No Docentes UBA, Suteba, Banco Provincia, SIMECA y UOM. Los trabajadores de Zanon (impulsores de Nuestra Lucha) no estuvieron presentes aunque enviaron su adhesión. Se discutió largamente acerca de los postulados y principios básicos que regirían esta nueva fuerza sindical y la manera de salir hacia fuera, hacia el conjunto del movimiento obrero. Es de destacar que casi no hubo posiciones sectarias que tiendan a la fragmentación, razón por la cual se lograron acordar una serie importante de puntos y definir una estrategia de cómo seguir trabajando a partir de ese momento. Se definió entonces una nueva Mesa de Coordinación Nacional y un trabajo por regiones, de tal manera que a los miembros de la mesa provisoria anterior se incorporan representantes de las delegaciones provinciales y de las organizaciones de desocupados presentes en el encuentro. La cuestión del nombre quedó sin definir acordando identificarse por el momento como un sindicalismo enemigo de la conciliación de clases. Los principales postulados que finalmente surgieron del encuentro tanto para definir el perfil de esta intersindical como para identificar el trabajo a desarrollar fueron los siguientes:

- Promover el desarrollo de métodos democráticos para la toma de decisiones acordes con las necesidades y condiciones que nos plantea la lucha de clases específicas en cada lugar.
- Impulsar la organización de los trabajadores para luchar contra la opresión, la explotación y la exclusión, creciente que pretenden las patronales, el Estado y sus gobiernos.
- No utilizar los cargos de representación en beneficio propio y/o de grupo de pertenencia, promoviendo mecanismos de organización que eviten la burocratización de los organismos de la clase.
- Luchar por aumento de salario que permita el acceso a la salud, la educación, la vivienda, etc...; sin resignar conquistas laborales.
- Promover el respeto a las diferencias y a la necesidad de la elaboración colectiva.
- Impulsar la unidad de acción de los organismos propios de la clase trabajadora de acuerdo a lo que la misma clase decida democráticamente.
- Promover la recuperación de los organismos propios de la clase trabajadora de acuerdo a lo que la misma clase decida democráticamente.
- Considerar a la clase trabajadora como una sola (ocupada, desocupada, tercerizada, etc...) y por lo tanto que impulse valores y acciones de solidaridad comunes, apuntando a la creación de empleo y la recuperación de puestos de trabajo genuino.
- Impulsar valores y acciones de solidaridad internacional entre los trabajadores y sus luchas.
- Desarrollar una organización sindical, independiente del Estado, los gobiernos, las patronales y los partidos políticos defendiendo el derecho de cada trabajador a participar en ellos y expresar sus ideas libremente.
- Impulsar el rechazo al saqueo imperialista mediante el pago de la deuda externa y la apropiación y la explotación de los recursos naturales por parte de las multinacionales y sus aliados locales.
- Defender la más amplia libertad de organización y acción de lucha de los trabajadores y el pueblo de acuerdo a sus necesidades y objetivos decididos democráticamente. Por la plena vigencia de las libertades públicas y sindicales. Contra la represión y la criminalización de la protesta social.
- Pronunciar e impulsar acciones contra la discriminación de todo tipo (género, étnia, nacionalidad, religión, opción sexual, etc...) promoviendo la plena igualdad de los trabajadores.

Junto con esto se resolvieron impulsar una serie de Campañas Comunes como:

- Participar en el marco de la campaña general contra Bush impulsando acciones comunes. desde las estructuras de la clase en que cada uno se encuentre de acuerdo a las posibilidades.
- Apoyar con todas las fuerzas la lucha del Garrahan, Tango Meat y demás conflictos.
- Impulsar la lucha por un salario acorde a la canasta familiar que cubra las necesidades de salud, educación, vivienda, recreación, alimentación y vestimenta; lo que hoy significan 1850 pesos. 
- Reclamar la libertad de todos los presos por luchar, el desprocesamiento de los luchadores y la libertad de Raúl Castells. 
- Impulsar campañas y acciones contra la precarización laboral, la reducción de la jornada laboral y la creación de puestos de trabajo en conjunto con organizaciones de trabajadores desocupados.

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Sec. Ex. Univ. - UNQ