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Extramuros
Movimientos sociales y pensamiento crítico

Publicación de Nexos. Programa de articulación entre Universidad y Movimientos Sociales      

Año I, NºIII                                                                                          Octubre-Diciembre de 2005 

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Cooperativa El Ceibo: De cirujas a empresarios.
Entrevista a Cristina Lescano

por Agustín Fabiani

 



En los últimos años de la década del ’80, el movimiento internacional Basura Cero, propone transformar la basura que se genera el las urbes en recursos económicos. Ello plantea seguir tres pasos primordiales: a) reducir la generación de residuos, modificando los hábitos de consumo y producción, b) reutilizar los objetos de la vida cotidiana, c) reciclar.
Con sus particularidades en la Argentina, la "Cooperativa el Ceibo - Trabajo Barrial" es una de las experiencias que más se aproxima a estos criterios. Entrevistamos aquí a su presidenta

EXTRAMUROS (EXT): Contanos cómo comenzaron, cuál fue el inició de la cooperativa.
CRISTINA LESCANO (CL): La historia nuestra empieza en `87-`88, con siete mujeres, en época de hiperinflación `89, época de Alfonsín que se esta yendo, nos toco la crisis, y costo dos pastillas anticonceptivas, y claro si no teníamos para comer no podíamos comprar pastillas, y cuando empezamos a pedir la gente nos sacaba corriendo. Éramos siete mujeres locas, cómo íbamos a estar pidiendo pastillas. Y bueno, notas para todos lados, nadie nos llevaba el apunte, hasta que conseguimos aquí en el barrio alguien que nos diera las pastillas. Ahí empezamos a juntarnos más. Empezamos como a redescubrirnos que mucho de nosotros vivía en casas ocupadas, o casas tomadas o casas usurpadas como le dicen. Pero en la época del 86 al 89 no eran las tomas de casas como se hacen ahora, organizada y todo eso, acá era distinto. Vivíamos en inquilinatos, había casas vacías en la ciudad de Buenos Aires y estaban las casas que Cachiatore había expropiado. La gente se empezó a meter ahí adentro. Ahí empieza la lucha nuestra por el tema de la vivienda. Vamos a los CGP, a los servicios sociales. Vivir en una casa tomada es lo mismo que tener que revolver una bolsa de basura, es una cosa que no es tuya, que no tenés derecho a nada. Te encontrás con vecinos que venden droga, que son chorros, y no se mete la policía. Después te encontrás con otra parte de la sociedad que te dice: estos negros de miércoles que no pagan la luz, que no pagan el agua.
 Cuando vienen las empresas privadas, nosotros nos beneficio; porque la empresa privada lo que quiere es cobrar y nosotros queríamos pagar. Pero como las empresas eran del estado, nos pedían los contratos de alquiler, los convenios de propiedad, nosotros no teníamos nada, y era verdad que robábamos la luz, el agua. Estaban todos enganchados. Me acuerdo que el primer trámite que hicimos fue con Edenor; Edenor también nos pidió los mismos papeles y nosotros le dijimos: te traemos uno trucho. Entonces Edenor, dijo: yo tengo que verificar el domicilio. Y como a ellos lo único que le interesaba era que nosotros le paguemos, se arreglo que con un certificado de la policía podíamos pedir la luz. Es el día de hoy que en todas o casi todas las casas ocupadas, hay un medidor de luz. Podemos pedir el teléfono, tenemos derechos, se dio vuelta eso de estar robándole al Estado. Viene la empresa privada y nos deja pasar a ser legales, de no robar.
 En la época del `89-`90 a muchos de nosotros nos toco salir a revolver la bolsa de basura, yo siempre hablo de esa época porque en esa época había códigos. Al vivir en una casa tomada éramos marginales en todos lados. Se trabajo leyes y son ahora propietarios de ese lugar.
Nosotros en el año `94 hicimos la primera jornada del primer fenómeno de pobreza urbana. Hasta ese momento era una vergüenza vivir en una casa tomada. Al hacer con Naciones Unidas, ir con la prensa a hablar de nosotros, es como que ya no se habla más de la casa tomada, es como que pasamos a ser legales en lo ilegal.
 Mucho de nosotros del `89 al `94 tuvimos que salir a revolver la bolsa de basura. Y en el año `94 (yo trabaje de ciruja del año `90 al `94) empezamos a ver que si podía vivir una familia con lo que revolvíamos la bolsa porque no juntarnos, podíamos mejorar el precio. Lo que pasa es que la tarea del ciruja es muy individual, no es lo mismo que la casa tomada donde es toda una familia que vamos peleando la vivienda, entonces es muy difícil que se junten. Pero como nosotros veníamos de una historia anterior eso nos dio para juntarnos. En el 2001, cuando se pudre toda Argentina a nosotros no nos toco esa crisis, nos toco la crisis del `89. Pero la crisis del 2001, al contrario, nos hizo levantar, nos encontró ya más juntos.
 Cuando empezamos descubríamos otro mundo; la sociedad nuestra era una cosa y en el `89 empieza a ser otra cosa. Fuimos pasando etapas, y con el tema del proyecto socio ambiental es como que ya sabemos que es la gestión, ya sabemos como te van a joder, como son los políticos. Se escribe un proyecto, en el `89 empezamos a trabajar en red. Empezamos en el servicio social. Nosotros éramos una organización social que plata no teníamos, pero si detectábamos el problema lo derivábamos a los distintos lugares.
 Con el proyecto social si bien sabíamos que era una tarea individual al hacerlo en grupo iba a jorobar muchísimo, lo primero que teníamos hacer era ver cómo sacábamos a las personas de la calle, y cómo la conteníamos para que tuvieran los mismos derechos por si los agarraban cirugeando. Lo primero que hicimos fue, había cien personas en ese momento, que cobran los planes jefes de hogar, en el 2001-2002. Nosotros los habíamos tomado con estos $150, que eran para que nos ayudara a hacer más plata, el que lo tomó así se quedo y el otro se tuvo que ir. Es el mismo grupo que empieza a tener su regla y empieza a sacar gente, y es el día de hoy que somos cuarenta y ya. Tenemos el autoempleo del gobierno de la ciudad que son doscientos pesos con contrapartida de trabajo. La cooperativa presento los proyectos que fueron aceptados. Eso tiene un nombre y un apellido van al banco a cobrar y lo bueno es que podemos dar las altas y las bajas, que significa eso que el que trabaja cobra y el que no, no cobra, y esos autoempleos se van pasando. Hay muchos que están con el autoempleo y ya alguno esta ganando $600-$700. Lo tomamos como el primer objetivo que era conseguir algo desde el Estado para crecer, y bueno estamos creciendo. Pero la otra es que no vamos a vivir toda la vida de subsidio eso lo tenemos clarito.
 En el año 2003 nosotros presentamos un proyecto a la fundación IAP que es la fundación Interamericana que maneja los fondos de Estados Unidos. Y el proyecto es aprobado como innovador, como nuevo, ¿por qué? porque nosotros trabajamos con los jóvenes que son promotores ambiéntales, que son los que hacen la tarea de hablar con el vecino con las empresas y explicar qué es lo que hacemos. Mucho de esos chicos venían de la casa tomada, no sabíamos hablar, teníamos vergüenza; es como que recuperamos primero las personas para después recuperar materiales. Ahora estamos tan integrados al barrio que somos uno más del barrio. Pero mucha capacitación, mucha ayuda cuando teníamos problemas; no es que nos encerrábamos para dentro y nos guardábamos. ¡No! esto está abierto. Presentamos el proyecto, es aprobado, y con tanta mala suerte que nos envían el primer desembolso de Estados Unidos. Que era por ocho meses y nosotros que teníamos miedo del dólar. Ya habíamos sufrido un embargo: el Instituto Movilizador nos había prestado en el 2001 veinte mil pesos o 20.000 dólares, llega la plata de allá y teníamos hasta miedo de ir al banco para ver la plata. Teníamos $100.000 adentro del banco, doscientas mil necesidades y nos daba cosa, y un día dijimos pero la plata esta para gastarla. Estaba todo detallado en que teníamos que gastar. Dos semanas estuvimos sin ir al banco, porque no sabíamos hacer un cheque…, nos habían pedido sacar cuenta en el banco, sacamos en el banco Credicoop. Fuimos a morir en la boca del lobo otra vez. Vamos al banco y nos faltan $56.000. ¿De dónde?. Jamás nos imaginamos, que el instituto nos estaba embargando con un juez. La plata entro el 20 de octubre, a las dos de la tarde el juez mando embargar a la cuenta del banco Credicoop. Y qué hacíamos, juicio al banco, juicio por difundir información confidencial, ¿qué juicio íbamos a hacer nosotros?; bueno ahí empiezan los problemas con la IAP. La IAP, digamos que los yanquis son así, harán muchas cagadas pero con la administración son así, rectos, y que esa plata no era para embargar. Es así que nosotros hablamos con la IAP y le dijimos hasta que no solucionemos este problema no manden más la plata. Y también tuvimos que luchar con los otros que nos decían (los grandes vivos): no, no le digan nada a la IAP, arréglenlo de otra manera. y nosotros lo primero que hacemos es informarle a la IAP, es el día de hoy no sabemos si hicimos bien o hicimos mal porque los fondos se cortaron, y a raíz de eso tuvimos un montón de problemas. Pero nosotros nos acostamos a dormir tranquilos. Digamos la IAP tiene ganas de seguir ayudando pero en la auditoria nuestra faltan $56.000. No hemos vuelto a recibir porque no hemos insistido y ahora, recién ahora terminó la auditoria.

EXT: ¿Cómo se organizaron con el barrio, con el vecino, con los dueños de los negocios?
CL: Cómo nos organizamos, primero se hizo todo un relevamiento, que salió de nosotros, que decíamos qué necesidades tenemos. Lo que queríamos saber es cuánto vecino había, si había casas bajas, casas altas. Pobre los promotores. Tenían que relevar tantas escuelas, tantas… pero todo de entrecasa por necesidades nuestras. Después nos dimos cuenta que habíamos hecho todo un trabajo de marketing. Venían y se ponía todo en un mapita, pintaban lo que era casa lo que era edificio, digamos todo un trabajo manual impresionante. Desde ahí se empieza a dividir la zona, hubo muchos cambios porque el tema de recuperar va y viene, son pocos los que quedan trabajando seis meses seguidos. La zona está dividida ahora en cuatro, tenemos cien manzanas. Están divididas en cuatro colores. Pasa el promotor, convence al vecino de por qué tiene que separar los materiales, el vecino separa en una bolsa y junta todo junto: papel, vidrio, cartón, plástico lo que sea. Acuerda con el promotor, se hace todo una lista y pasa el recuperador, y el vecino le entrega la bolsa en mano. Tenemos ahora 830 vecinos que están participando. El vecino no tiene ninguna obligación de separar en su casa. El vecino separa, se banca la bolsa en su casa hasta que nosotros pasemos y ahí está la participación del vecino.
Ahí empezamos a darnos cuenta el tema ambiental que estábamos haciendo y el ahorro que le estábamos haciendo a la ciudad con todo lo precario que tenemos, con 830 vecinos. El gobierno gasta publicidad, folleteria y todo eso y qué hace, nada. El Estado tiene su negocio con la basura. El tema del enterramiento del CEAMSE, nosotros decimos es para no enterrar más material con valor económico, nosotros lo recuperamos. No nos metemos en cosas que no sabemos, nosotros decimos que si levantamos más materiales inorgánicos no se entierran y gente que gana más plata. Nosotros recuperamos para el reciclaje.
 Hay muchos que le compran al mismo ciruja nosotros esa tarea no la sabemos hacer. Nosotros recuperamos o sea que ahora somos ciruja finos; no revolvemos más las bolsas. Las cosas que llegan acá cuando las trae el recuperar, van al galpón nuestro. En el galpón hay personas trabajando, se hace la segunda clasificación, se prepara para la venta y vienen los mismos intermediarios. Ahora nosotros vendemos en cantidad, cuando les vendíamos individual era un precio ahora el precio lo manejamos nosotros. El otro viene y le pone precio, nosotros decimos sí o no. Hay compradores que hace años que les vendemos. Estamos trabajando con las empresas, ese es otro tema que todo el mundo…no con la empresa te va a joder, mentira la empresa no viene a jodernos; la empresa hará negocio pero nos ayuda a nosotros. Tenemos convenio con la Ciudad, tenemos convenio con el Gobierno Nacional. El convenio con la Ciudad significa que teníamos que legalizar el proyecto, estuvimos dos años sentados con el Gobierno de la Ciudad, un convenio marco que nos autoriza a trabajar en Palermo con el proyecto socioambiental.

EXT: ¿Vienen de otros barrios a trabajar, a cirujear?
CL: Sí; pero nosotros hacemos nuestra tarea y ellos hacen para ellos, digamos somos compañeros de trabajo. Nosotros somos cartoneros finos, pero somos cartoneros, por qué nos tenemos que pelear, digamos porque todo el mundo busca esa cosa de enfrentamiento.

EXT: ¿Toda la gente que trabaja acá vive en la zona de Palermo?
CL: No, hay una señora trabajando que viene de González Catan, gente que hemos encontrado cirujeando en la calle que se incorporo a trabajar con nosotros, ahora somos todos mezclados.
 Y el otro tema que dijimos no, todos cartoneros no, esto es un trabajo; y no es un trabajo solamente de cartonero, nosotros tenemos gente acá que nunca cartoneó. Señores mayores que no consiguen laburo, acá están, si el trabajo lo pueden hacer y es eficiente bienvenidos. Una cooperativa es una empresa y tiene que funcionar como tal, si no funcionamos como una empresa se va todo a la miércoles. Y bueno ahora tenemos un equipo de contadores cooperativistas que están laburando con nosotros. Por el otro lado te encontrás que querés legalizar a las personas que trabajan, tienen que ser o monotibutistas o con relación de dependencia. Nosotros por un lado somos socios cooperativistas. ¿Qué es eso? No entramos en ningún lado como socio cooperativista. Con las ART, los seguros, nadie nos quiere agarrar; te imaginas cirujas, todos achacados, con problemas de columna, de varices. Y bueno, vamos entrando despacio, como que le vamos abriéndoles el camino a los demás.

EXT: ¿Cuánto es lo que gana aproximadamente un socio de la cooperativa por mes?
CL: En la cooperativa empezamos pagando $10 por día y a medida que va creciendo y va ingresando más gente, ahora hay algunos que están ganando $600 y el encargado está ganando $800. El tema es que hay que hacer categorización también, no es lo mismo un recuperador que un promotor. El estatuto te dice el “remanente”, vos tenés que pagar todas las deudas primero y después pagarle a la gente. Dejémonos de joder, acá hicimos todo al revés. Se le empezó a pagar el sueldo a la gente y después vamos a pagar otras cosas. Vos fíjate la otra que nos pasó, se hacia jodido tener que pagarles todos los días los diez pesos, empezamos a pagar por semana. Qué nos pasó, llegaban el día lunes y no tenían un mango. La gente no sabía administrarse, hubo que trabajar sobre ese tema; y claro sábado y domingo meta joda, llegaban al lunes y no tenían más un mango. Pero también estaba eso incorporado de tener la plata todos los días.

EXT: ¿Cómo se relacionan con otros grupos similares?
CL: Mira, ha aparecido el movimiento de cartonero, queriendo hacer un sindicato, porque ojo, digamos que estos fenómenos los agarra todo el mundo para después usarnos. Los conocemos a todos pero nosotros cuidamos mucho el tema político, el tema de la dependencia. Cuando a mí nos venís y nos planteas “bueno mira vamos a pelear, a juntarnos por el precio, pelear una cotización”, ahí vamos a estar. Pero ya cuando tenés que entrar en el tema de la política, eso no nos interesa. Nos cuidamos mucho. Los conocemos a “todos”. Nosotros cuando entramos a pedir algo entramos por ventanilla con la nota como hace todo el mundo. No le debemos nada a nadie, lo que conseguimos, lo conseguimos porque nos correspondía por vía legal. Nos cuesta muchísimo pero no dependemos de nadie.

EXT: Acá veo que salen a la mañana temprano…no se ven chiquitos.
CL: No, los chicos no trabajan en la cooperativa. Y vos fíjate la contradicción: nosotros estamos cerca de la Villa 31, sabes los pibes que nos vienen a pedir trabajo; pero tenés el problema de la ley de los menores. Acá teníamos en el grupo de promotores chicos de 14-15 años, era un grupo de contención y les tuvimos que decir que no vengan más, pero esos nenes anda saber dónde estarán hoy. Porque ojo, acá teníamos de todo. Teníamos gente que se drogaba, gente de juzgados, gente que está haciendo la probation. Ojo tenemos nuestros códigos: un tipo que mato, un violador no lo vamos a tener acá adentro; pero chicos de juzgados de menores, pibes que han estado en la calle haciendo de todo y vos los ves hoy te dicen “doñita pensar que nosotros hacíamos lo mismo”. Entonces vos te das cuenta que es un cambio para ellos también. Porque los aceptamos. Acá ninguno es santo y hay tres reglas en la cooperativa: no faltar el respeto a los compañeros, en esa frase entra todo, el tema del alcohol y la droga, el que viene tomado o drogado se va. Entonces esa palabra, respeto al compañero, es la regla general de todos. El otro tema es el del responsable, porque ellos siempre buscan la figura del patrón. Es terrible el tema de buscar la figura. Han salido responsables pero también tenemos otro problema, como somos todos conocidos sale un responsable, un encargado, cuando le va a decir al otro, el otro se le planta y le dice “loco que me venís a mandar vos a mí”. Esos responsables se eligen o vienen y se ofrecen, salen solos del grupo, y el otro tema es que por ahí salió un responsable o le decimos vos sos responsable de esto, y se hizo un cacique, los tiene a todos cagando. Entonces tenes que hacerlos bajar. Y nuestra historia es esa. Ahora estamos viviendo antes supervivíamos.

EXT: ¿Cuando empezaron, cómo enfrentaron a las empresas recolectoras?
CL: No, nunca tuvimos problema; vos sabes que ahora trabajamos con ellos, tenemos un convenio, en los nuevos pliegos de licitación sale el tema de la recolección diferenciada. Lo que logramos es que las empresas tienen que llevar la recolección diferenciada al galpón nuestro. Y el día que las empresas empiecen a bajar la cantidad de materiales, llamamos a Higiene Urbana. Porque nos están robando la plata. Es como que en el mercado nos respetan. Saben que no vamos a joder a nadie, que no vamos a robar, que nadie nos viene a coimear. A nosotros nadie nos viene con propuestas raras. Trabajamos juntos. Y es mentira que no se puede, nosotros podemos; digamos será porque nosotros tenemos bien clarito los objetivos y pasamos de todo, de todo.

EXT: Ustedes hablan de capacitación ¿tienen convenios con escuelas o con algún tipo de entidad?
CL: Cuando hay problema tenemos la organización Conciencia, que vos fíjate todo el mundo dice “ah, las señoras gordas”. Vos no sabes como nos ayudaron esas señoras gordas. Ellos tienen grandes profesionales que nosotros jamás vamos a pagar un curso de ellos. Los tipos vienen acá al galpón, a la iglesia, dan los talleres de reproducción responsable, escondidos del cura. Hay gente que se la juega por nosotros. Hicimos un evento en Córdoba con los cirujas, y necesitamos ayuda y la pedimos; donde sea tocamos la puerta al que sea. Por lo general todo el mundo se viene con los cursos armados y libritos armados. Nosotros los libritos armados no los queremos. Lo que hacemos, nos sentamos con los que van a dar los talleres “bueno, nos pasa esto”, y con ellos vamos cuatro, cinco de los nuestros y se trabaja. Por eso salen bien los cursos y por eso aprendemos bien. Porque es desde la necesidad nuestra. Vos fíjate lo que pasó, la gente del gobierno de la Ciudad de medio ambiente designo al INTI que venga a dar un curso de medidas de seguridad. Venían los tipos del INTI, todos sentados en el galpón y nadie entendió nada. Como con Cliba tenemos otra relación, Cliba nos vuelve a dar el mismo curso, y nos llevan a las oficinas de ellos. Todo el mundo entendió todo, porque fueron claritos y prácticos. El INTI son profesores que vienen a dar la clase. Estos tipos son ingenieros que trabajan con la gente en la calle, vos fíjate como cambia la cosa. Nosotros no es que renegamos de los técnicos, de los profesionales, nosotros los necesitamos. Jorge Lías, que es profesor de la UBA, que viene con nosotros desde el ’89, cada cosa que necesitamos lo llamamos o le mandamos el quilombo a él. Trabajamos codo a codo, el en un momento estuvo muy metido acá adentro y ahora es como que se corrió. Nos deja crecer solos, pero necesitamos ayuda o hay algo que tenemos que escribir que no sabemos, siempre esta él. Vos vas a ver que tenemos traducciones en inglés, en francés, en alemán. Gente que ha pasado por acá y queda esa amistad, le pedimos “nos haces la traducción de esto”.

EXT: ¿Tienen algún tipo de publicación?
CL: Lo que tenemos es volante, la revista es del `96 y ya no se hace. Pero empezamos con eso en el barrio. Vos mira lo que hacíamos, escribíamos las historias nuestras y le vendíamos los avisos al negocio, con eso vivíamos. Con nuestras historias les vendíamos a otros. Digamos siempre tratando de generar los recursos.
 Ahora apuntamos para marzo incorporar más vecinos dentro de la misma área. El problema es sacar esos carros de la calle y buscamos la forma si es una motito, algo; porque andar con esos carros, pesan 60-70 Kg. Agrandar la zona y ver si tenemos otra, tenemos una camioneta y tenemos martes y viernes pedidos especiales que son pedidos más lejos y más cantidad. Pero tenemos que ir trabajando con pie de plomo, porque el vecino tampoco podemos faltarle el respeto. Que hoy le decimos te vamos a buscar los materiales y no vamos. Es lo peor que le podemos hacer al vecino. El vecino llama por teléfono cuando tiene [material]. Yo siempre digo, gasta plata en nosotros. Nuestro trabajo es ese. Sabemos que de oro no nos vamos a llenar pero podemos vivir dignamente.
 Ahora si vamos a pelear por el tema de la vivienda. Porque que de qué vivienda nos venían a hablar por más que hemos peleado leyes, si no teníamos un trabajo. Ahora yo puedo pagar $100 para pagar la cuota de una vivienda: la vivienda social. Pero antes no. Con siete pesos, cinco pesos, cuatro pesos; si llueve no podía salir. Ahora acá cobran por semana, hay dos o tres que los tenemos por día. El otro tema es que estamos metiendo a los pibes, los chicos son los que tienen que [continuar] con este proyecto. Chicos de dieciocho para arriba, son ellos los que tienen que seguir. Después hay otro tema que algunos no saben leer y escribir. Ya te digo, estoy mucho educando a los pibes. Y están, aquí hay pibes, en el galpón hay pibes. Y todos pasan por el galpón, por la calle, para que todos sepan cómo es la tarea. No es que todos hacen de todo, pero todos saben como es la tarea. Antes éramos dos o tres que hacíamos esa tarea (pagar los sueldos) y es como que uno también se va liberando. Pero cuesta delegar. Cuesta porque en los primeros tiempos se nos venían todos los quilombos encima. Y cuando uno va delegando, viste que le largas así todo ¡fa! ¡Tomá!, cae. Pobre persona no estaban acostumbrado y vos le largas todo porque te querés sacar cosas de encima, y vuelve todo para atrás otra vez. Entonces hay que ir despacito.
 Pero bueno esto va a seguir. Esto va a ser una empresa en dos o tres años de ejercicio. Una empresa social, no hay un tipo que se lleva toda la plata. Pero hay gente que trabaja más gana más, trabaja menos gana menos. Pero bueno, somos seres humanos y empezamos como empieza un empresario, como empieza… si una empresa, vamos a vivir todos mejor y yo no me asusto y espero no morirme hasta no ver porque los chicos estén con todo esto.

EXT: ¿La idea es también crear experiencias similares a esta en el interior?
CL: Lo que estamos haciendo es salir mucho al interior del país con nuestro proyecto. No se si crear lo nuestro o que tomen para sacarlo de los basurales. Pero para mostrarles la experiencia nuestra que vean que se puede, que no se marginen. Porque a veces la misma persona se margina, por eso no sale adelante. Yo vengo ahora de Comodoro Rivadavia donde se largo el Plan Estratégico Nacional Sobre Residuo sólido, fíjense ustedes que nosotros logramos meter en todas las leyes el tema de separar en origen, que hasta hace cuatro años atrás nadie hablaba de eso. Nosotros peleamos por eso, trabajamos con Greenpeace. Pero fíjense como trabajamos con Greenpeace con la separación en origen acá en Palermo, ellos pusieron su cartera de socios, un callcenter y con los folletos diciéndole al vecino como tenían que separar, como tenía que llegar la mercadería al Ceibo. Ahora, el domingo se va Alfredito a Puerto Madryn, a las escuelas, después van al basural, se van cinco días. Y están los chicos saliendo al interior también. A nosotros nos ven como si fuéramos cosa de otro mundo y nosotros no nos damos cuenta.

EXT: ¿La gente del interior adopta el proyecto? ¿Lo pone en práctica? ¿Hubo experiencia de esto?
CL: Sí, tenemos Bariloche, donde se logro con el intendente que se haga un galpón cerrado, sacar los chicos del basural. Hay logros, lo que pasa que es muy difícil, hay gente que ha nacido dentro de un basural, pero la gente que trabaja en basurales está acostumbrada a trabajar en grupo, que no el ciruja individual de acá de la ciudad. Porque trabajan de a cuatro o cinco, tienen su territorio. Vos fíjate, es más marginal la tarea de ellos, pero esas personas van a aprender enseguida a trabajar en grupo, porque son familia, gente que tiene su territorio y trabaja dentro de su territorio, adentro del basural. Y digamos que adentro de todo esto hay categorías, es increíble como la sociedad tiene digamos dentro al cirujeo, el ciruja, el cartonero. Y nosotros, para mí, somos cirujas; cartoneros es una nueva palabrita del 2001. Y mucha de esa gente del 2001 consigue otro laburo y se va a la mierda de revolver la bolsa de basura, pero nosotros vamos a quedarnos, lo nuestro es un trabajo. Y ojala que la Argentina levante y tenga que salir toda esa gente. Va a quedar el que hizo esa tarea toda la vida, es su oficio. Pero buenos lamentablemente el país nuestro está como está. Vos fíjate que ahora sacan el tema del subsidio de los pibes por cartonear. Eso va estar llenando de mujeres con pibes. Nosotros le dijimos no, nosotros no lo queremos. Y el cartonero, el verdadero ciruja no vive de subsidio, no tiene tiempo de ir a pedir un subsidio. Entonces cuando yo los veo que están armando quilombo por ahí, yo digo esos tipos no son cartoneros, no son cirujas. El ciruja no tiene tiempo de hacer cola, el ciruja vive de su laburo en la calle. El ciruja no vive de subsidio ni de planes, por eso hace esa tarea, salir a revolver la bolsa de basura. Yo siempre hago la diferencia los del 2001 y los anteriores. Digamos el ciruja es un oficio.

 

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