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Extramuros
Movimientos sociales y pensamiento crítico

Publicación de Nexos. Programa de articulación entre Universidad y Movimientos Sociales      

Año II, NºIV                                                                                          Enero-Abril de 2006 

 

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Cambalache: donde pedir trabajo es un delito.
Entrevista a Hugo Iglesias
(1)


por Fabián Paz

 


El caso de Hugo Iglesias y de sus seis compañeros fue conocido como el de “los Presos de Caleta, presos por pedir trabajo”.
Selva Sánchez, Elsa Orozco y Marcela Constancio quien cumplía prisión domiciliaria, estuvieron encarceladas en la Comisaría Cuarta de Caleta Olivia, mientras que Hugo Iglesias, Jorge Mansilla, Mauricio Perancho lo hicieron en la Comisaría Tercera de la misma ciudad. Aunque siguen procesados el Superior Tribunal de Santa Cruz dispuso su libertad el 26 de abril de 2005, luego de permanecer ocho meses detenidos.


  Extramuros (E): ¿Cómo comienza el proceso que deriva en la toma del playón de la petrolera?
  Hugo Iglesias (HI): Playa de tanques es el estadio de paso del petróleo a los buques, de ahí todo el petróleo que se extrae en la Patagonia va a playa de tanques al lado del mar, y hay tuberías. Los barcos se enganchan chupan y se van, esas son las playa de tanques. Es un lugar sensible porque si vos cortas ahí, una vez que se llenan los tanques tienen que parar la producción en el campo y los barcos se apilan en el mar esperando poder cargar, una vez que esta tomado no pueden sacarlo del país.
  El tema tiene que ver con la profunda conflictividad social que trae aparejado la desocupación. Y la desocupación en el sur viene de la mano de la privatización de YPF centralmente, digamos, al pasar a manos privadas el petróleo, el gas y todos los recursos naturales. Entonces lo que garantizaba la plena ocupación en el sur era el trabajo en YPF. Cuando se privatizaron, miles quedaron en la calle, no solamente los padres sino que después los hijos que entraban a laburar, cada vez peor, más desocupación porque se cerró la principal fuente de trabajo. Produjo un alto índice de desocupación. Se empieza a dar los automovimientos de pelear por trabajo, por trabajo. Esa es la diferencia que nosotros notamos con Buenos Aires porque no era por subsidios, ni por comida, sino que era por ¡trabajo¡. Y se empezaron a mover en forma espontánea, a organizarse espontáneamente. ¿Qué significa espontánea? Que íbamos nosotros a un medio de comunicación y decíamos: hoy a la tarde citamos a todos los desocupados que quieran pelear por trabajo en la plaza. Entonces íbamos a la tarde y había doscientas personas y se armaban padrones y bueno “vamos a pelear por trabajo” y dónde vamos a pelear por trabajo, vamos a pedir trabajo al gobierno, y el gobiernos decía: “no, no hay trabajo; entonces les vamos a dar un subsidio de 500 mangos” y nosotros decíamos: “no queremos un subsidio queremos un trabajo” “pero plata nos hay”. En ese proceso, de esa experiencia practica que diga el gobierno esa plata no hay, hay una conciencia de esa gente, en la gente pero desde abajo que “cómo puede ser que no haya plata con tanta riqueza naturales que tenemos acá, cómo puede ser que no halla plata si vemos que el petróleo se va todos los días. Y ¿si en el sur se va todos los días el petróleo, y cuánto ganan estos?. Se empieza a averiguar y empiezan a aparecer los datos. Ganan 8 millones de dólares diarios. Entonces si el gobierno no tiene plata ¿quién la tiene la plata? La tienen ellos. Vamos a ellos. Vamos a pedirle trabajo a las petroleras; entonces van los reclamos a las petroleras: “queremos puestos de trabajo” “no, no hay puestos de trabajo” “¿Así que no hay puesto de trabajo…?” debate, asamblea, avance de la conciencia “y bueno pero el petróleo es nuestro”, entonces ellos tienen guita, están llenos de guita, y ni siquiera tiran algunos puestos de trabajo…le cortamos la producción, que el petróleo sea nuestro y lo tomamos nosotros. Entonces se toman las playas de tanques.
  En ese proceso (te simplifico el proceso), fue una discusión de meses: “y después bueno ahora dónde vamos. Vamos a la playa de tanques”, “¿cortamos rutas?. Al frente de las petroleras reclamando los puestos de trabajo”. Rápidamente nos ofrecen un subsidio, 700 mangos en subsidio “no, subsidio no, trabajo” “si nos ofrecen tanto es porque tienen plata”. Y aparte los bolsones, aparte todo lo demás. “y buenos qué hacemos para obligarlos” “y la única forma es meterse y parar la producción”. Si no le afectamos la producción no hay forma de ganar y nos van a cagar a palo, posiblemente; pero bueno estamos jugados. No se aguanta la miseria. Se empieza a ver… La miseria en el sentido, en el sur mucho frío, cómo puede ser que a los compañeros les corten el gas cuando a 10 Km. ventean el gas porque hay superproducción, y a nosotros nos cortan el gas. El gas se tira y a nosotros nos cortan el gas porque no tenemos para pagarlo. Entonces estos se están robando todo, se están robando todo.
  Las luchas siempre se prepararon como una cuestión que iba a ser durísima, que nos iban a venir a reprimir por que tocábamos los intereses de los más poderosos.
  E: ¿Qué grupos integraban este movimiento?
  HI: Desocupados. Nosotros como militantes políticos actuábamos pero no como organizador de un movimiento piquetero; no era que, por ejemplo, acá el Polo Obrero o el MUP, así no. Nos organizábamos espontáneamente; llamábamos, algunos militantes a veces, a veces no, decíamos: “queremos discutir…” y en asamblea se elegían los voceros que iban a ser los representantes de ese grupo, y a partir de ahí todo se discutía en asamblea. Entonces nunca tomo cuerpo como organización piquetera, ni organización de desocupados. Porque considerábamos que la pelea de desocupados era eventual: para conseguir trabajo, una vez que conseguía trabajo la pelea pasa por otro lado, por los sindicatos o gremialmente para conseguir mejores sueldos; pero ya la organización de desocupados perdía su razón de ser. Ese era más o menos el mecanismo de razonamiento. Y sentados eran doce, trece, catorce, quince días, después aprendieron por qué: en la primera toma eran diez días, doce días; diez no te daban bola. Lo que pasa es que llenar los tanques tarda doce o trece días, entonces te juegan al desgaste hasta que ya no les queda otra que negociar.
  E: Ustedes tomaron más de una ves las playas.
  HI: Cuatro veces, todo se consiguió después de trece o catorce días de toma. Tomas durísimas, amenazas de represión, represión, frío, hambre. Duras tomas. Había que aguantársela. En todas se consiguieron puestos de trabajo. Muchísimos de los compañeros están trabajando y ganando muy bien. Hoy por hoy les cambio la vida. En las tomas se fue consiguiendo todo eso, inclusive se había conseguido algo histórico: que tomarán a las personas mayores, a las mujeres, no importaba edad, condiciones. Todo el mundo tenía derecho a laburar. Y derecho a laburar que el que tiene 70 años, hasta que lo jubile siéntelo a que esté en la puerta. Entró todo el mundo a trabajar con buenos sueldos.
  En la última toma, no se planteó como toma primero. Como desocupados había cada vez menos, entonces lo que se planteó fueron los planes sociales. Hay dos planes sociales: nacional y provincial. Son planes de trabajo eventual muy mal pagos; se llamó para exigir al gobierno que los contraten directamente el gobierno de la provincia, la municipalidad, les aumente los sueldos, les dé obra social y todo ese tipo de cosas; exigir que el gobierno los pase a planta permanente con todos los derechos de los trabajadores del estado. Se bloquea la municipalidad con 300 compañeros y compañeras durante diez días. El gobierno no da el brazo a torcer, ofrecía planes, ofrecía más plata pero no trabajo, entonces se volvió otra vez a la misma conclusión: “si el gobierno dice que no tiene plata vamos a los que tienen y tomemos de vuelta la playa de tanques”. En ese [momento] las petroleras ya se habían hecho fuertes en la playa de tanques. Se entró: alambrados púas, se entró otra vez: más alambrados, más púas, y la última vez que se entro hubo que entrar en forma violenta, porque no se podía entrar, porque estaba recontra protegido. Y ahora ya hay paredón de cuatro metros, púas; ya ahora tendrías que meterte con un camión romper todo y entrar. En eso se está unos cuantos días y se llega a la negociación, y se aceptan los puestos de trabajo. Se gana.
  E: ¿En este caso el gobierno contrata así como lo están planteando?
  HI: El gobiernos lo que hace es lanzar un plan de obras públicas millonario, (nosotros pedíamos un plan de obras públicas para contener a los desocupados), y además se crean algunas empresas relacionadas con las petroleras de reparación ambientad. Esas eran empresas que toman cantidad de mujeres; siempre hubo una cantidad muy grande de mujeres.
  Se termina el conflicto y en ese proceso, a la semana, salieron un viernes a la noche, a la tarde en realidad, órdenes de captura a los que ellos consideraban los activistas o los dirigentes de “los conflictos”. Bueno yo tuve el privilegio de ser el primero que agarraron, a las cuatro de la tarde.
  E:¿Antes de eso vos también conseguiste trabajo?
  HI: En la toma anterior no en la última. No por la que me metieron preso, sino por la anterior, ya había conseguido trabajo. Entonces cuando caímos presos nos sacan el trabajo, nos sacan todo. Pero digamos todos teníamos trabajo ya. Nosotros fuimos a apoyar a los compañeros que estaban pidiendo por trabajo, el tema era la solidaridad con los compañeros.
  E: Este tema de la solidaridad dentro de la planta ¿también se vio reflejado?
  HI: No, los de la planta eran neutrales digamos. En las terminales no hay mucha gente porque está todo computarizado, entonces vos entras y les decías a los trabajadores, diez o quince como mucho, que se vayan porque estaba tomada la planta. No había resistencia, ni nada por parte de los trabajadores, se iban.
  E: Entonces te detienen…
  HI: Me detienen en la calle
(2). Yo iba con mi hijo de dos años en ese momento y mi compañera embrazada de siete meses, con mí hijo a hombros. Voy caminando por el centro de la ciudad, pasa un auto, toca bocina (un auto particular), y me señala, mí compañera me dice: “mira te están saludando”. Me doy vuelta. Como es chico el pueblo es posible que algún conocido te salude. Pero me estaban marcando porque inmediatamente me rodearon siete, ocho, nueve policías medios nerviosos, me dicen que me saque el nene del brazo, que me tenían que llevar. La cosa es que me llevan en cana y a partir de ese momento empieza la cacería. Había cincuenta órdenes de detención y llegaron a agarrar a dieciséis compañeros, después a los quince días largaron a la mayoría y quedamos seis que fuimos “los Presos de Caleta”. Porque ellos consideraban que éramos los ideólogos de los conflictos sociales (3).
  E: ¿Ellos tenían conocimiento de que vos ibas de Buenos Aires como militante. Sabían que vos eras militante político?
  HI: Ellos tenían referencias mías sí, como militante político sí. A parte habíamos estado… yo era el dirigente de una fábrica recuperada, la harinera de pescado. Yo era la figura pública de esa fábrica.
  E: En ese momento había un sindicato de la pesquera…
  HI: Habíamos tomado el sindicato y fue producto de diversas cuestiones: errores nuestros y presiones de las multinacionales que no soportamos, nos derrotan. La fábrica se cierra y hay una dispersión en la agrupación, en el sindicato que habíamos formado, y un par de traiciones. Algunos compañeros que eran dirigentes del sindicato se vendieron. Entonces eso y la derrota de la harinera hacen que haya una dispersión en ese proyecto de sindicato que teníamos con la pesca. Había unos cuatrocientos compañeros en este tema.
  E:¿Y los demás compañeros que quedaron con vos, los cinco restantes, también tenían algún tipo de participación política?
  HI: No. Un compañero más, Jorge Mansilla, que milita en un partido de izquierda, y después todos los otros compañeros éramos conocidos, por ejemplo Elsa Orozco, veníamos del proceso la ATIP, era una de las dirigentes, veníamos peleando en la pesca. Producto de la derrota a ella también la echan de la pesca. Entonces veníamos de luchas en la pesca, corte de ruta, toma de planta. Entonces teníamos ese vínculo. Con Selva Sánchez teníamos luchas en común por las viviendas, con los “Sintecho”. Cortes, acampes. Pidiendo viviendas para los compañeros. Mauricio Perancho era el único que no tenía una militancia previa de nada, era el primer conflicto del que participaba. Ya Marcela Constancio sí tenía una actividad política determinada. Entonces había unos que sí y otros que no. Pero todos con, menos Perancho, todos con antecedentes de luchadores.
  E: Te llevan y ¿qué pasa cuando te llevan?
  HI: Nosotros considerábamos que me iban a tener unos cuantos días, porque era una forma de escarmentar y de decir: “bueno, paren con esto, por orden de las petroleras que nos vienen a romper las bolas cada dos por tres”. Y meter miedo para que se acabe el tema. Después nos dimos cuenta a los pocos días que iba a ser para largo, porque inclusive a medida que estábamos presos nosotros hay una nueva toma para que se cumpla lo pactado por el conflicto que habíamos estado presos nosotros. Hay 25 presos más que después son liberados en dos o tres días. Otros quedaron quince días. El que más quedo fueron quince días.
  Evidentemente no les dio resultado el tema de meter en cana para meter miedo. Después la solidaridad con nosotros, la campaña nacional e internacional que hubo, inclusive como actores principales al Frente Obrero Socialista (FOS) que fue el que mayor impulsor de esta campaña, hizo que la iglesia a todo momento se ponga de nuestro lado. Por eso, por esta presión hemos salido.
  E: Todos los compañeros que fueron detenidos ¿siguen procesados?
  HI: Todos estamos procesados, es más ahora en este año [2005], nosotros ya estábamos en libertad, hubo tres represiones más. El primer caso en Truncado con veinte compañeros presos, la mayoría de ATE, incluyendo al Secretario General de ATE Santa Cruz, Garzón. Estuvieron como un mes presos los compañeros. Después estuvo la represión en Cañadon Seco donde hubo cincuenta compañeros presos, ahí hubo torturas sistemáticas a todos los que engancharon, inclusive compañeros del FOS como Ariel Rojas, quien fue uno de los que testifican las torturas. Nosotros también vimos como estaban los compañeros. De esos hay uno preso todavía, hace tres meses y medio que esta preso que es Cristian Ruiz. Después a los pocos días hay otra represión, y hay unos diecisiete o dieciocho presos en Truncado nuevamente, y ahí a algunos los largaron al mes, y ahora hace dos o tres días largaron al último que es Claudio Sialetti que también es conocido del FOS, estuvo tres meses presos.
  El ataque de ese tipo con represión, tortura y cárcel es sistemático, y la gente pelea igual. Por los medios de comunicación sale gente indignada que dice: “esta vez nos dieron pero la próxima vez vamos a salir armados”. Se radicaliza la pelea, es decir la próxima vez los van a tener que matar porque no se la van a llevar de arriba. Y en este proceso de peleas por trabajo también se suman conflictos de ocupados. Conflictos durísimos, con piquetes durísimos, y toma de playa de tanque, y toma de batería petrolera por parte de los petroleros. De los trabajadores ocupados. Paro por tiempo indeterminado de los municipales.
  Digamos, primero empezaron los desocupados, después se metieron en la pelea los sectores ocupados, entonces es una convulsión permanente. Hoy hay conflictos. Hay conflicto en comercio por ejemplo.
  E: ¿Todos con la misma metodología, corte de ruta, etc.?
  HI: Corte de ruta. Pero más que corte de ruta, se llegó a la conclusión que el corte de ruta muchas veces pone al sector de la población en contra, entonces, se aprendió, directamente se toman las playa de tanques, para no producir enfrentamiento con la población en general. O se corta la ruta y no se deja pasar a todos los camiones que tengan algo para la producción, todos los otros pasan. Es más selectivo para no enfrentarse con la población.
  E: ¿Cuánto tardan en decirte cual es la acusación? ¿Cuál fue la acusación?
  HI: Tardan unos días. Pero la acusación es bastante amplia. Nosotros decimos esto tiene que ver con una política nacional. Porque primero fue lo de la Legislatura y después fue lo de Caleta. Y se apoya en la ley Blumberg, que es la sumatoria de las causas. Entonces todas las causas, digamos las mínimas son excarcelables la mayoría, pero como hacen la sumatoria no es excarcelable. La sumatoria de las causas que nos metieron son dieciséis años, entonces no es excarcelable. Pero hay Privación Ilegitima de la Libertad, Usurpación, hay Daño, hay Subversión Económica que es impedimento de la función económica. Esto es un artículo de una ley que es utilizada contra la patronal, para que no haya look aut patronal. El FMI obligó al gobierno que la saque, la saco y dejo un par de artículos que pueden ser aplicados a los trabajadores. Nosotros somos el caso testigo. La primera vez que se aplica esta figura fue con nosotros: Subversión Económica. Porque impedimos el desarrollo normal de las empresas.
  Bueno y así, resulta una causa bastante grande. Es más en dos días, antes de venir para Buenos Aires los medios estaban diciendo que ya estaban por largar la fecha de nuestro juicio.
  E: Contame de tu tiempo de detención, porque tengo diarios del sur y una cosa que cuentan es que cuando salieron en libertad había policías que lloraban, que los abrazaban. ¿Cómo fue esa relación dentro de la cárcel?
  HI: Nosotros de entrada dimos una pelea para ser considerados presos políticos. Es más discutimos con algunos abogados y algunos sectores de derechos humanos que decían que éramos presos sociales. Nosotros decíamos que no, que éramos presos políticos. Entonces peleamos nuestro lugar desde ahí y no nos metieron con los presos comunes. Estábamos separados de los presos comunes. Entonces eso fue una batalla.
  La discusión con los policías primero pasó porque nos consideren tal [presos políticos] y que nosotros no éramos ladrones ni asesinos, que éramos luchadores. Reconocen ese hecho por una particularidad, porque justo en la comisaría en que estábamos nosotros, mujeres e hijos de los policías habían estado en los piquetes con nosotros, y habían conseguido trabajo con nosotros. Había hijos de policías que habían sido torturados por otros policías en la represión, entonces había todo un sentimiento de que nuestra lucha había sido justa.
  Yo tengo cuarenta y un años, y la compañera más joven que cayó presa tiene treinta y tres, digamos toda gente grande, que trabajo de toda su vida, sin antecedentes policiales de ningún tipo, entonces no había forma de decir que son vagos, irresponsables… Eso y la relación con los policías fue eso, y la discusión pasaba. No hablábamos mucho, pero cuando hablábamos les decíamos que ellos se tenían que sindicalizar, no tenían que reprimir las luchas obreras, que ellos eran trabajadores del Estado y les pagaban mierda, y les hacían pagar las balas, la ropa, y que después encima los mandaban a reprimir a gente que salía a pelear por cosas justas. Yo no sé si eso dio mucho resultado pero hace un mes están acuartelados. En las elecciones [octubre 2005] no hubo policías en las calles porque estaban acuartelados y lo que pedían era sindicalizar y un artículo que prohíba reprimir las luchas obreras y populares. Entonces se genera un proceso de lucha en general, pero esta lucha con la policía no es en fraternidad con la policía. La confraternización se da con enfrentamiento, pues la policía sale nos enfrenta, nos pega, les pegamos y convivimos todos en el mismo lugar. Entonces hay una situación de enfrentamiento que hace entrar en crisis a la policía. No es que nosotros decimos: “no, nos peguen”. Nosotros vamos y peleamos. Y la policía entra en contradicción porque se pregunta: “porque tenemos que pelear con estos”. En el enfrentamiento se da la contradicción y ahí se da la fraternización, no al revés: “antes que nos peguen, vamos a convencerlos de que no nos peguen”.
  Por eso cuando salimos muchos policías festejaban porque consideraban que era justo que estuviéramos en libertad.
  Ahora para reprimir traen gente de otro lado: de la Pampa, del GEO, grupos especiales, Gendarmería. Ya la policía común no reprime, ya no son confiables.
  E: Vos estabas adentro, tu familia y la gente que querés afuera ¿Qué pasaba dentro tuyo?
  HI: Es duro estar preso. Lo que te mantiene firme son las convicciones y la conciencia de que sos un preso político, los compañeros y estar organizado. Uno está respaldado y se siente respaldado por su organización política. Entonces sabe que no está solo, sabe que la familia, la mujer, los hijos, van a estar de alguna forma protegidos por nuestra organización, entonces te sacas un problema de encima. Es la convicción de que vos estas luchando por cosas que son justas.
  E: ¿Ahora cómo está tu situación?
  HI: Sigo procesado, tengo que pedir permiso para salir de la provincia si salgo más de quince días. Vamos a juicio. Nosotros consideramos que el juicio se lo podemos ganar. Pero lo que dicen los abogados, y más que nada en un contexto político, es que posiblemente nos quieran condenar a una pena mínima para dar el ejemplo de que te pueden condenar por esto. Entonces se da toda la pelea para que no nos condenen, porque si no sentas el precedente de que nos pueden condenar a los luchadores o cualquier luchador por haber hecho acciones para conseguir trabajo.
  E: Quisiera que me cuentes acerca de la cuestión de invención de pruebas, que a vos te inventas pruebas.
  HI: De ahí donde los abogados se dan cuenta, los que no creían, que era una cuestión política. Yo no era dirigente del conflicto (el conflicto en la municipalidad que después se toma la playa de tanques), yo fui a apoyar. Yo no era delegado, no era nada. Íbamos a apoyar de afuera, nosotros ya teníamos trabajo. Ellos dicen que nosotros nos reuníamos con, o Hugo Iglesias se reúne con los delegados en forma individual y conjunta y es parte determinante en la dirección del conflicto. Eso sin ningún tipo de pruebas. No hay nada que documente que yo me reunía con uno o con todos los delegados, ¡y aunque lo hiciera!.
  Y después que agitaba en la asamblea. Es mentira porque yo nunca hablé en las asambleas porque no era mí conflicto. Íbamos a apoyar y cuando uno va a apoyar, va a apoyar, no va a decir lo que otro tiene que hacer. He estado en las asambleas, he escuchado las asambleas pero jamás intervine en las asambleas. Decían que yo agitaba en las asambleas para crear el conflicto. Falso.
  Pero eso no es nada, eso son subjetividades. Pero el día que se tomo la municipalidad yo estaba en Comodoro Rivadavia y ellos dicen que yo encabece la toma de la municipalidad. No tienen pruebas, pero yo tengo pruebas de que estaba en Comodoro Rivadavia. Pasaje de colectivos, gente de Caleta que me vio en Comodoro y no en la municipalidad y las desestimaron. Un policía dijo: “Iglesias encabezo esto” y fue suficiente. Hubo pruebas presentadas y las desestimaron.
  Después cuando se toma la playa de tanques yo estaba en la municipalidad, que había ido a apoyar, y cuando llego estaba vacía la municipalidad, había cinco, seis, siete personas, me dicen: “se fueron a playa de tanques”, entonces me puse a ayudar a los compañeros a desarmar las carpas del acampe alrededor de la municipalidad. Viene la policía nos saca cagando. Había medios de comunicación, así que públicamente me han visto, los medios, los periodistas, que yo estaba en la municipalidad. En la causa aparece que yo encabece y fui el primero que entro en la playa de tanques. Pero estaba en la municipalidad. Una contradicción de ese tipo… y las pruebas fueron presentadas, los testigos fueron a declarar y fueron desestimadas. Porque un policía, que es jefe de investigaciones de la policía secreta de Santa Cruz, dice que: “Iglesias hizo esto”. Y para afirmar esto hay que tomar en cuenta que Iglesias estuvo en la harinera, estuvo en la toma de Cabo Blanco, estuvo en tal conflicto, y hace una enumeración de los conflictos en que he participado, dirigiendo o no. En algunos como dirigente y en otros apoyando. Y eso es ilegal porque es persecución política, si a mí no me están acusando de nada de lo otro. Y es más, cuando los abogados interpelan a este oficial de policía dice: “nosotros sólo nombramos los conflictos donde hay procesos”, y es mentira porque yo no tengo ningún proceso. Y eso quedo como valido.
  Bastante burdo. Los abogados decían: “vos salís rápido porque esto es un mamarracho”. Me comí ocho meses como todos los demás. Ahí se dieron cuenta que las causas eran políticas y las pruebas eran inventadas. Te inventan pruebas. Me sacan una foto para probar… la única foto que tienen mía es una foto que estoy frente al Consejo Deliberante, que está frente a la municipalidad, cuando está tomada, con una de las delegadas, con Elsa. Pero en las fotos estamos Elsa y yo solos, alrededor no hay nadie, de día. Esa foto pudo ser tomada en cualquier momento. Ni siquiera muestra que yo haya estado en la municipalidad, y a parte no había gente alrededor, no había humo, no había goma, no había nada. Esa foto es la que me incrimina como participe dirigente del conflicto.
  Con Jorge Mansilla ocurre algo similar, no tan burdo como con migo. Jorge había hablado en algunas asambleas. Hubo un enfrentamiento y justo hay una foto donde él está en el enfrentamiento. Entonces lo tenían en alguna foto, pero de mí no tenían nada. A parte fui el único que pudo presentar pruebas contra lo que decían porque era mentira.
  E: ¿Para cuándo crees que viene tu juicio?
  HI: Nosotros consideramos que va a ser a mediados del año que viene. Algunos dicen en marzo, pero creo que lo van a estirar un poquito más.
  E: Con esto evitan que sigas militando.
  HI: No, no. Seguimos militando. Lo que no hacemos son cosas que ellos consideren delito porque estamos bajo palabra. Si yo cometo un delito puedo ir preso hasta el juicio. Entonces por ejemplo si hay un corte de ruta yo voy a llevar la solidaridad pero no piso la ruta, porque yo no estoy cortando ninguna ruta. Si yo piso la ruta y me sacan una foto, como el corte de ruta es delito, me meten en cana.
  Entonces te coartan en algunos sentidos. Pero el gobierno reconoció nuestro derecho en la lucha porque salimos y a todos no dieron trabajo. A los seis nos dieron trabajo en la obra pública. Y cuando salimos estuvimos dos meses y pico sin trabajar y el gobierno nos pago el sueldo. Es como que tienen cola de paja. Ponerse en contra de nosotros, en general, es contra productivo políticamente porque está demostrado que fuimos presos injustamente.
  E: Querés agregar algo más.
  HI: Esto que nosotros relatamos, nosotros no nos creemos especiales ni nada, por que lo que te vengo relatando, hay presos tenemos siempre inclusive ahora tenemos uno. Que nos hagan este tipo de entrevista nos sirve para mostrar que el gobierno de K. no es un gobierno defensor de los derechos humanos. En la provincia de K pasa todo esto: hay represión, hay tortura, hay cárcel. Organismos de derechos humanos lo han comprobado. Eso no se sabe, entonces que se sepa en el país a nosotros nos sirve como para seguir peleando porque nuestros compañeros queden libres, los que quedan presos, y que se terminen los procesos. Porque de última es una espada de Damocles que tenemos pendiendo de la cabeza, en cualquier momento uno dice que lo amenace, me hace una denuncia y me meten preso hasta el juicio. Te pueden armar otra causa, como armaron esta te pueden armar otra.


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1) Esta entrevista fue hecha el 9 de diciembre de 2005, una hora después de que Hugo Iglesias aprobara su última materia para recibirse de Profesor de Literatura.
2) El operativo se realizó el 3 de septiembre de 2004. El diario el Patagónico en su edición del lunes 2 de mayo de 2005 dice que en esa fecha fueron “cazados como a delincuentes peligrosos”.
3) Los compañeros fueron detenidos puntualmente por la toma de la playa de tanques de Termap.

 

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