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Extramuros
Movimientos sociales y pensamiento crítico

Publicación de Nexos. Programa de articulación entre Universidad y Movimientos Sociales      

Año II, NºIV                                                                                          Enero-Abril de 2006 

 

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El gobierno como responsable por la muerte de Sayazo.
Entrevista a Marcelo Ramal

por Ariel Kocik
 


  Marcelo Ramal es dirigente del Partido Obrero y también docente de la UNQ. En esta entrevista realizada el 6 de marzo de 2006, Ramal se refirió a las circunstancias que acompañaron la muerte del policía Manuel Sayago, durante una protesta popular realizada frente a la comisaría de Las Heras, Santa Cruz, donde permanecía detenido el sindicalista Mario Navarro. También opinó sobre el contexto social y político en que se llevan a cabo los reclamos gremiales.

  Extramuros (E.): ¿Cómo es la situación de los trabajadores de Las Heras y cuál es su reclamo?
  Marcelo Ramal (MR.): Los reclamos que están levantando los trabajadores petroleros de Las Heras son básicamente dos: uno es el reclamo contra el mínimo no imponible, es decir esa suerte de impuesto al salario que ha creado este gobierno, y que lleva a que actualmente un trabajador que esté por encima de los 1900 pesos tenga que pagar un impuesto sobre sus propios ingresos. Los compañeros de Santa Cruz han levantado este reclamo porque tienen descuentos salariales de tal magnitud que prácticamente en un año les descuentan un mes entero de salario. El segundo reclamo tiene que ver con el hecho que hay un conjunto de trabajadores peroleros que no están en el convenio petrolero, es decir, que hacen tareas en los yacimientos pero los tienen bajo el convenio de la UOCRA, y a través de ese mecanismo les pagan un salario muy inferior al que deberían cobrar. Estos son los dos grandes reclamos.
  (E.): ¿Qué características tuvo la marcha a la comisaría qué terminó con la muerte de Sayago?
  (MR.): Bueno, la marcha tuvo la siguiente característica: en primer lugar, fue una respuesta popular multitudinaria, para lo que son las dimensiones de Las Heras, es decir, imaginate, en una ciudad de 14 mil habitantes, más de mil personas se movilizaron, fue una verdadera pueblada, y fue en respuesta a un acto completamente provocador del gobierno que detuvo a uno de los dirigentes de la huelga, es decir a uno de los delegados. Esto tiene todo un significado, porque la detención de un delegado gremial por el solo hecho de serlo, es decir, de ser un representante gremial, constituye una virtual ilegalización del conflicto. Es una manera de ilegalizar la huelga. Esto, naturalmente generó una gran reacción en el pueblo que era solidario con la huelga, un pueblo donde la mayoría de las personas vive de una o de otra manera ligada a la actividad petrolera, y entonces despertó esta gran reacción del pueblo que marchó a la comisaría. Esa movilización fue recibida con balas y gases, y a partir de allí, naturalmente que se desencadenaron los hechos que llevaron a la muerte del policía Sayago. Pero en este punto quiero ser completamente claro: cuando se arma un escenario de violencia y provocación como el que se armó con la detención del dirigente Mario Navarro y luego con la represión a la marcha, sin duda si alguien muere en el camino esto es responsabilidad del gobierno.
  (E.): Llamó la atención el uso de armas de fuego contra la policía, ¿a qué lo atribuís?
  (MR.): Yo en primer lugar no doy crédito a ninguna de las investigaciones oficiales o versiones oficiales sobre el tema. Creo que todo lo que ocurrió esa noche, particularmente todos los episodios vinculados a la muerte del policía Sayago, tendrá que ser objeto de una investigación que la Justicia de Santa Cruz, el gobierno de Santa Cruz o la policía no están en condiciones de hacer, por lo tanto si hubo o no armas es algo que no me consta y no doy crédito a las versiones oficiales.
  (E.): ¿También hubo trabajadores que resultaron baleados?
  (MR.): Si, hubo más de una decena de heridos que fueron atendidos en el Hospital local, como resultado de la represión que ejerció el gobierno. Quiero insistir con un problema que me parece importante. Cuando el gobierno decide desatar una represión, tiene que hacerse cargo de todas las consecuencias de ella. Como resultado de una represión pueden morir dos manifestantes y quedar herido un policía, morir un policía y quedar heridos dos manifestantes, lo que ocurra después es relativamente azaroso, pero la determinación de ir violentamente contra la huelga, contra sus dirigentes y luego contra la marcha frente a la comisaría, coloca al gobierno como responsable no solo de la represión sino incluso también de la muerte del agente policial.
  (E.): Hay denuncias de excesos graves por parte de las autoridades, en la búsqueda de culpables por el crimen del policía.
  (MR.): Si, me consta totalmente que esto es así. Una abogada, la doctora Claudia Ferrero, presentó varias denuncia por apremios ilegales, básicamente construidos de la siguiente manera: hubo delgados petroleros que fueron “invitados” por la brigada de investigaciones y desde sus domicilios fueron trasladados a viviendas particulares, es decir algo que constituye un virtual secuestro, en autos sin chapa, y luego fueron interrogados de una manera intimidatoria, tratando de conducirlos a que luego, cuando fueran citados por la jueza, hicieran determinadas declaraciones. Una de la cosas a las cuales querían ser inducidos era declarar que habían robado armas policiales, es decir que evidentemente existía la intención de tratar de justificar la existencia de balas policiales en el lugar donde ocurrieron todos los hechos de la comisaría. Es llamativo que hasta ahora no haya un informe serio respecto de cuál es el calibre de las balas que fueron encontradas en torno de la comisaría la noche en que se produjeron estos hechos.
  (E.): Kirchner dijo que los hechos no ocurrieron por casualidad en su provincia. ¿No podrían haber sido provocados para desestabilizar al gobierno?
  (MR.): Bueno, esa es una manera muy particular de razonar. Cuando a uno le pasa algo, digamos, puede responder de dos maneras: pensar que hayan ocurrido un conjunto de cosas, y uno haya sido el desencadenante, o pensar que hubo una conspiración en su contra. El presidente Kirchner, lo que debiera preguntarse es qué tipo de régimen político y social construyó él en la provincia de Santa Cruz para que ocurran las cosas que ocurren Y esto es evidentemente lo que no se pregunta.
  (E.): ¿El gobernador de Santa Cruz es el máximo responsable por lo ocurrido en Las Heras?
  (MR.): Si, él y el gobierno nacional. Porque el gobierno nacional ha enviado la gendarmería y ha avalado todo lo que ocurrió en la provincia. Los dos gobiernos son responsables.
  (E.): En Santa Cruz hay un historial de convenios muy cuestionados con las empresas privatizadoras del petróleo, ¿hay un gran manejo del clientelismo?
  (MR.): No, yo creo que ahí el principal cliente es Repsol IPF, es decir, el único clientelismo que existe en Santa cruz es el del gobierno provincial hacia los monopolios petroleros y pesqueros. Se gobierna para ellos. No existe la ley, no existe ni siquiera la Constitución o el derecho de huelga, sino que lo que existe es un estatuto de guerra contra los trabajadores que ha sido dictado por las empresas petroleras; son las empresas petroleras las que exigieron la ilegalización de esta huelga y las que ordenaron también la represión. Todavía está por investigarse, y esto para volver al punto de los hechos que ocurrieron en la comisaría aquel día lunes, qué papel cumplieron los custodios privados de las propias empresas petroleras, a quienes muchos le achacan haberse infiltrado en la manifestación para tratar de provocar episodios de violencia, y desviar el propósito del eje de la huelga, es decir su propósito gremial, para colocarlo en términos de un hecho meramente policial.
  (E.): Los trabajadores de Las Heras, ¿están vinculados políticamente con el Partido Obrero?
  (MR.): Muchos trabajadores, sí, tal vez otros estén vinculados a otros partidos. El PO obtuvo, de todas maneras, votaciones muy importantes en las últimas elecciones, en todas estas ciudades del norte de Las Heras: el 25 % en Pico Truncado, el 15 por ciento en Las Heras, un porcentaje parecido en Caleta Olivia. Lo que expresa esto, que exista una franja importante de los trabajadores que vota al PO, es que efectivamente los trabajadores están cansados de este régimen de guerra dictado por las petroleras y por el gobierno y están buscando la transformación social.
  (E.): Y ustedes ¿reivindican el uso de la violencia en situaciones como la que se vivió?
  (MR.): El PO trabaja para conquistar una mayoría entre los trabajadores y lograr que la transformación de esta sociedad sea realizada a través de una mayoría. No creemos en los actos de violencia aislada, por lo tanto nada de lo que ocurrió esa noche puede ser ni mínimamente atribuido al PO. Lo que le molesta al gobierno del PO es que busque levantarse como oposición política desde la izquierda a un gobierno que permanentemente ejerce poses de izquierda y gobierna evidentemente para la derecha económica y social.
  (E.): ¿No coincidís con Mario Navarro respecto a que estas acciones deslegitiman a los portadores del reclamo ante la sociedad?
  (MR.): El problema es el siguiente: lo que primero que debe ser delucidado es el autor de las acciones. Insisto en que yo no le voy a conceder al gobierno la acusación de que fueron los manifestantes, o de que fue de las filas del movimiento obrero de quienes partieron las agresiones a Sayago; no se lo voy a conceder. Hacerlo significaría aceptar la verosimilitud de la acción de la jueza que interviene en la causa y de la propia policía. Por lo tanto no me muevo un milímetro de responsabilizar al gobierno de todo lo que ocurrió. Es el gobierno el que está deslegitimado por esta acción y eso es lo creo que nosotros tenemos que sostener a muerte.
  (E.): ¿Cómo tomaste la opinión del dirigente Luis D’elía, que se refirió a grupos “seudo trotkistas” funcionales a intereses de derecha?
  (MR.): Bueno, él es un funcionario del gobierno, tiene que ganarse la vida como puede a su forma, y entonces actuó como lo que es, como un hombre a sueldo del gobierno.
  (E.): ¿Considerás que desde algún sector del gobierno hay una hostilidad manifiesta hacia ustedes?
  (MR.): Si, si, por supuesto, no nos sorprende. Ni nos asusta, ni nos alarma. Es lógico, podría ser de otra manera… es esto que te expliqué antes: este gobierno no tolera una oposición política desde la izquierda socialista, no lo soporta. ¿Por qué motivo? porque gobierna para los grandes monopolios políticos pero ejerciendo un discurso de izquierda.
Una izquierda que actúa en el campo político como el PO lo desenmascara, entonces la hostilidad es completamente clara. Lo que nosotros no vamos a aceptar son las provocaciones políticas, es decir, la autoridad no nos sorprende, que aparezcan acusaciones al PO de hechos del tipo de la provocación política, eso no lo vamos a aceptar, inclusive vamos a accionar judicialmente contra el gobierno cuando lo haga.
  (E.): ¿No reivindicás nada de lo actuado por K hasta ahora?
  (MR.): No, acá el problema es el siguiente, un gobierno no debe ser juzgado por una u otra acción; tiene que ser jugado de conjunto por su orientación social. La orientación social de Kirchner es el rescate de la clase social que hundió al país en la gran bancarrota del año 2001. Es un gobierno que actúa en función del rescate de esos intereses. Cuando ejerce un retórica favorable a los derechos humanos, o reivindica la mística setentista, ese tipo de reivindicaciones no deben ser colocadas en un plato de la balanza para equilibrar los actos malos, sino que agravan el carácter pérfido, impostor del gobierno, y debe ser denunciado, es decir; aquellos que algunos califican como aspectos positivos de gobierno, son los más pérfidos y son los que más acerbamente deben ser denunciados. Por ejemplo, ahora se prepara para el copamiento de la jornada del 24 de marzo, y está tratando de cooptar a todos los organismos de derechos humanos para hacer un acto oficial; un gobierno que mandó la gendarmería a Las Heras, tiene presos políticos y ejerce permanentemente la represión contra el movimiento obrero, va a envolverse de la bandera de los derechos humanos el 24 de marzo. Debe ser denunciado, y debe ser denunciado no simplemente cuando le paga al FMI, sino todavía más agudamente cuando para seguir pagando al FMI, se envuelve con la bandera de los derechos humanos.
  (E.): ¿Pero no hay diferencias entre administraciones como ésta y la de Menem, por ejemplo?
  (MR.): Existe una diferencia en cuanto a lo que podríamos llamar los instrumentos de política económica que han elegido para defender a una determinada orientación social, pero defiende a lo mismos intereses sociales. Techint, los valores del petróleo, gobernaban con Menem y siguen gobernando con Kirchner. Solo que en la década del 90’ la confiscación social se ejercía por medio de la convertibilidad, y hoy se ejerce a través de una devaluación de la moneda, pero defiende a los mismos intereses sociales. Menem privatizó a todas las empresas públicas; Kirchner está tratando de recatar estas privatizaciones para el presupuesto nacional, entregándole subsidios a los mismos grupos privatizadores, es decir, los intereses sociales que se defienden son los mismos, sólo que con instrumentos de política económica diferentes y sobre todo con una retórica política que trata de rendirle culto a un país donde hubo un diciembre del 2001. Kirchner no puede gobernar con el discurso de Menem. Se vio obligado a envolverse con esta retórica “progresista”, pero como te decía antes eso lo único que hace es acentuar el carácter pérfido de su política. Debe ser denunciado. El papel de la izquierda en el país es denunciar esta tentativa demagógica, impostora, de salvataje del régimen social capitalista, y debe hacerlo con mayor agudeza que nunca.
  (E.): Pero hay otros gobiernos, vistos de algún modo como “progresistas”, que de todos modos le pagan al FMI, como es el caso de Chávez, por ejemplo.
  (MR.): No, bueno, vamos a separa los tantos. Chávez es el resultado de un largo proceso de rebeliones populares en Venezuela; Kirchner es el resultado de la asfixia de una rebelión popular en la Argentina. Chávez ha tenido enfrentamientos con el imperialismo norteamericano en torno del control de los recursos del petróleo; Kirchner acaba de entregarle la plataforma marítima continental a los principales monopolios petroleros. Es evidente que el proceso nacionalista venezolano tiene sus límites, pero dentro de esos límites políticos y sociales, es evidente que Chávez no está embanderado con una revolución social ni ha removido la propiedad del gran capital en Venezuela, sin embargo es evidente que sus choques y sus roces con el imperialismo norteamericano son muy diferentes a la política de Kirchner, que por ejemplo ha enviado tropas a Haití para defender la presencia imperialista en la región.
  (E.): Ante la delicada situación social y política, ¿pensás que podría subir la tensión de los reclamos gremiales en los próximos meses?
  (MR.): Ya está subiendo. Creo que en los próximos meses va haber evidentemente una gran tensión, sobre todo por la cuestión del salario. Si se tiene en cuenta que sólo comparando el 2001 hasta hoy, los salarios están desfasados o han perdido un poder adquisitivo del orden del 30 al 40 por ciento, es evidente que estos conflictos se van a plantear. Lo que si es cierto es que la burocracia sindical, Moyano y otros, están en una política de férreo compromiso para que esto no ocurra, pero hechos como los de Las Heras demuestran que evidentemente hay una tendencia del movimiento obrero a reaccionar contra el gobierno y también a poner el pie en direcciones propias frente a lo que es esta política de las direcciones sindicales.
  (E.): Y en ese contexto, ¿qué demandas va a encarar con más énfasis el PO para este año?
  (MR.): Bueno, por supuesto que vamos a acompañar estos reclamos gremiales, pero el punto en el cuál más nos vamos a concentrar, es en la necesidad de que la izquierda, la clase obrera que lucha, la juventud que se opone a este gobierno, construya una oposición política de izquierda y socialista a este gobierno, es decir que se levante como alternativa frente al gobierno de Kirchner. Este es el punto que más nos importa y en el cuál vamos a trabajar fuertemente.


 

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Sec. Ex. Univ. - UNQ