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Extramuros
Movimientos sociales y pensamiento crítico

Publicación de Nexos. Programa de articulación entre Universidad y Movimientos Sociales      

Año II, NºIV                                                                                          Enero-Abril de 2006 

 

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El rol de los medios de contrainformación en el esclarecimiento
de la Masacre de Avellaneda


por el Colectivo Prensa De Frente* (especial para Extramuros)


 El pasado 9 de enero, el tribunal oral de la sala 7 de los tribunales de Lomas de Zamora dio a conocer la sentencia a los autores materiales de las muertes de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán: 25 años de prisión perpetua para un cabo y un comisario de la bonaerense, en lo que fueron las mayores condenas a policías implicados en represiones a la protesta social desde que en 1983 se reestableció la democracia. Desde aquel 26 de Junio de 2002, varios medios populares de contrainformación tuvieron un rol determinante en el aporte de información e incluso de evidencias judiciales que, complementándose con la presencia de miles reclamando contra la impunidad en las calles, coronaron un hecho que seguramente quedará marcado a fuego en la historia de las luchas populares de nuestro país.

La desarticulación del discurso oficial

  Tras revelar las imágenes que había tomado dentro de la estación de Avellaneda el fotoperiodista independiente Sergio Kowalewski, quien dicta clases en la Universidad de las Madres de Plaza de Mayo, se dio cuenta que tenía fotos de Santillán con vida al lado del comisario Fanchiotti, quien lo apuntaba con su escopeta; los dos jóvenes ya heridos sangrando y siendo zamarreados por los efectivos. Esas imágenes sumadas a la denuncia en calles y puentes de los compañeros de los jóvenes muertos, fueron el principio del fin para el discurso oficial que bajaba desde el gobierno de Eduardo Duhalde: “los piqueteros se mataron entre ellos”.
  El diario Página/12 publicaría las fotos de Kowalewski el día 28 y hasta hoy se adjudica un rol determinante en la resolución del caso. Igual actitud asumió Clarín, pese a que en su portada del 27 de Junio de 2002 tituló: “La crisis se cobró dos muertos” y tras negociaciones de la redacción con Casa de Gobierno, ocultó las imágenes obtenidas dentro de la estación por su fotógrafo José Mateos. Las fotos por las que Clarín dice haber contribuido a esclarecer en que circunstancias fueron asesinados Kosteki y Santillán solo fueron publicadas por el diario de mayor tirada del país, una vez que la verdad ya era pública y confirmada la participación criminal de los policías por voceros del ejecutivo nacional.
  Aquel 26 de Junio en Indymedia (www.indymedia.argentina.org), sitio de Internet que permite la publicación abierta de noticias y comentarios las 24hs, y que recibía en aquellos momentos unas 5.000 visitas diarias, el repudio comenzó solo una hora después del primer disparo policíal. El sitio que es visitado por militantes, trabajadores y personas interesadas en el andar de las luchas sociales fue una fuente de primera mano para acceder a otro discurso, que terminó siendo el más fiel con lo que sucedió aquella tarde en Avellaneda. La Agencia de Noticias Red Acción, ANRED (www.anred.org), nacida al calor de las puebladas de diciembre de 2001, que desde entonces se dedicaba al envió de cables informativos dirigidos a brindar información confiable a los periodistas de medios masivos, difundiendo con rigor profesional y militante las actividades de los movimientos sociales, sirvió como nexo entre los periodistas y los integrantes del MTD Aníbal Verón -hoy Frente Popular Darío Santillán (FPDS)- quienes habían sido víctimas de la respuesta represiva estatal a sus reclamos, logrando que su versión de los hechos tuviera alcance nacional.
  El libro “Darío y Maxi, dignidad piquetera. El gobierno de Duhalde y la planificación criminal de la masacre del 26 de junio en avellaneda” que lanzo el FPDS vino a completar el proceso de fundamentación de un nuevo discurso sobre los hechos. En el libro, que agotó sus dos ediciones de unos 4 mil ejemplares, se analizan los hechos detalladamente. Aportó archivos, declaraciones y todas las pruebas fotográficas, refendadas en el juicio. Más allá de la poca predisposición del tribunal para investigar a quienes ordenaron apretar el gatillo desde el gobierno nacional, la afirmación de Carlos Soria, entonces jefe de la side, advirtiendo que “la represión debía ser un caso testigo que recompusiera la autoridad del estado” es solo un ejemplo de lo que aún no se investigó oficialmente, pero que el libro desarrolla centralmente: las responsabilidades políticas en la masacre. La rigurosidad investigativa con que fue concebido, produjo los efectos buscados. Quienes asistimos a las audiencias públicas del juicio fuimos testigos de que sirvió como material de consulta habitual de la mayoría de los periodistas acreditados, los cuales solicitaron un ejemplar al comenzar las audiencias.

El aporte de pruebas

  Entre la gran cantidad de cintas de video con imágenes de la represión que configuraron la prueba incriminatoria, las tomadas por el grupo documentalista Ojo Obrero desde la base del puente pueyrredón hasta la estación, fueron claves. Del audio de esas imágenes se determinó que en el momento en que cae herida por un impacto de munición de guerra Aurora Cividino -integrante de la asamblea de San Telmo que se había sumado a la jornada de lucha- el disparo que se escucha parte de la escopeta de Fanchiotti. Una serie de recreaciones en tres dimensiones de varios momentos de la represión realizadas por la Unidad Pericial La Plata, también se basaron en el video del Ojo Obrero.
  Ya comenzado el juicio, integrantes del colectivo Prensa de Frente (www.prensadefrente.org) entregaron a la fiscalía -por medio de los abogados de la querella- una fotografía en donde se lo veía a Francisco Robledo sosteniendo una escopeta. En Junio de 2002, Robledo se hallaba retirado de la fuerza policial, y sin embargo en aquella jornada actuó ilegalmente junto al comisario como un efectivo más. Hecho el anuncio público del aporte de nueva prueba contra el imputado, el vocero de la fiscalía negaba frente a los periodistas nuestra versión, diciendo “tal foto no existe o esta trucada”. Finalmente, el fiscal incluyó la foto como soporte de su alegato en el cual pidió la condena por “usurpación de títulos públicos” que el tribunal confirmó en el fallo final.

El seguimiento de Juicio

  Audiencia tras audiencia de un juicio que duró casi ocho meses, el juicio fue seguido con la cobertura de los integrantes de los integrantes de nuestro colectivo, militantes populares, periodistas y estudiantes de periodismo, en la pagina web www.masacredeavellaneda.org, donde también ofrecimos la totalidad de las pericias oficiales para ver en formato de video y pruebas con las que contamos para comprender los inicios, la resistencia, los asesinatos; resúmenes de los expedientes y antecedente de los responsables políticos, análisis e informes nuestros y de los abogados, más de ochenta fotografías de la represión como parte de un seguimiento de tipo judicial que se completaron con los audios de los alegatos de los abogados de las víctimas y la lectura de las condenas, más el texto completo de la sentencia, materiales estos que no fueron publicados por medio alguno. Además incorporamos textos, poemas y fotos de los homenajes y del acampe montado durante cuarenta días frente a los tribunales. Ocupamos, desde los movimientos populares, un vacío en la información sobre los hechos, y obteniendo en algunos casos, llegada directa a medios masivos y periodistas de las agencias oficiales de información, y medios masivos (Clarín; Página 12; TN; Canal 7; TELAM; DYN; entre otros) algunos de los cuales citaron a la página como fuente en repetidas ocasiones. El sitio llegó a tener picos de 2000 visitantes manteniendo unos 800 de promedio diario, que se suman a los envíos realizados semanalmente por Prensa De Frente a unas 13 mil casillas de correo electrónico.

Desafíos a futuro

  El balance respecto del juicio por la Masacre de Avellaneda reafirma el importante rol de los medios alternativos o de contrainformación; el acompañamiento y la participación activa de estos en la dinámica de las luchas protagonizadas por los movimientos sociales. Acumula como logros la posibilidad de intervenir en ámbitos institucionales y medios que trabajan bajo una lógica empresarial, e imponer una visión y una agenda informativa. Este caso sirve como un ejemplo de la eficacia de formas distintitas de entender el trabajo con la información, la apropiación de nuevas herramientas tecnológicas.
  Pero la experiencia obtenida marca que no se trata solo de consolidar un discurso comunicacional propio; impone un nuevo desafío: lograr salir del aislamiento. Encarar nuestro trabajo con la vocación de disputarle terreno a los medios masivos. Los espacios obtenidos, no logran aún, por dispersión y cierto espíritu “marginal”, generar una herramienta de comunicación popular y masiva que dispute con los diarios, radios y porque no, señales televisivas reproductoras del discurso del actual bloque de poder. Este salto cualitativo -que no debe perderse como horizonte- será el resultado de un proceso de cooperación e intercambio colectivo entre los medios populares, y de la maduración y vocación de confluencia de los diferentes proyectos entre sí y con las organizaciones sociales que construyen desde las bases una nueva realidad.


* Colectivo Prensa De Frente http://www.prensadefrente.org 


 

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Sec. Ex. Univ. - UNQ