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Extramuros
Movimientos sociales y pensamiento crítico

Publicación de Nexos - Programa de articulación entre Universidad y Movimientos Sociales      

Año II, Nº VI                                                                                        Septiembre - Diciembre de 2006 

 

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Cultura y Lucha Popular

 

 

Por Paula Maia Luque y Fabián Paz

 

 

 

En el marco de la Cátedra Abierta “Historia y Vigencia de los Movimientos Sociales en la Argentina”, se realizó en la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ) el último encuentro programado para el 2006. En el panel que abrió la jornada, los representantes de los movimientos sociales relataron experiencias de arte en lucha desarrolladas en sus respectivos ámbitos, tras lo cual hubo un debate con el público asistente. Una alumna de la Escuela Municipal de Bellas Artes “Carlos Morel” de Quilmes, explicó el duro conflicto que mantuvo su escuela con el Municipio local.

 

 

 

 

El encuentro realizado en el Ágora de la UNQ el sábado 2 de septiembre último, tuvo como ejes de discusión los distintos enfoques que reviste el fenómeno de la Cultura para los movimientos y organizaciones sociales participantes, y las distintas expresiones que construyen a diario la resistencia y las luchas populares.

En el debate, no estuvieron ausentes la reflexión y el análisis del estado de la cultura en nuestro país, sus ligazones políticas y sociales, y su uso como herramienta en las diferentes luchas sociales; además, se intento avanzar en la discusión sobre la posibilidad de aparición de un nuevo paradigma cultural americano.

La convocatoria y la organización corrieron por cuenta de: Nexos – Programa de Articulación Universidad y Movimientos Sociales (SEU – UNQ); Dirección General de Cultura (SEU – UNQ); Frente Popular “Darío Santillán”; Centro Cultural “Pampero”; Frente de Organizaciones en Lucha (FOL); Frente Obrero Socialista (FOS); Corriente Estudiantil Popular Antiimperialista (CEPA); Prensa de Frente; Asociación Cultural Indoamericana, Escuela Municipal de Bellas Artes “Carlos Morel” de Quilmes.

                  

 

 

Las posiciones del panel

 

En el panel estuvo Diana Mandagarán de la Escuela Municipal de Bellas Artes – (EMBA) de Quilmes, quien en su intervención hizo una breve reseña del conflicto que por espacio de meses llevaron adelante alumnos, docentes y padres de niños del 5° Nivel, apoyados por sectores de la comunidad local y nacional, en defensa de la escuela. Por esa lucha, varios alumnos fueron agredidos por miembros del municipio de Quilmes.

 

Fue destacable la participación de Mario Barrios, del Movimiento Indigenista, ya que su singular intervención marcó toda la jornada. La problemática indigenista y la visión cultural indígena estuvo presente en cada discusión. Para este movimiento, la relación con la naturaleza, con las diferentes formas de pensamiento, con otros pueblos, la relación entre lo humano y lo espiritual, deben permanecer en armonía del mismo modo que están las cosas en la naturaleza. En esa armonía cósmica es de notar la idea sobre la vida y la reproducción que sostienen. En sus propias palabras: “El hombre vive del sol y hace vivir la tierra. Cuando el hombre pierde el cuerpo su energía va al sol, y cuando la mujer pierde el cuerpo su energía va a la tierra. ¿Por qué? Porque la mujer es fértil, puede generar la vida, la tierra genera vida; el hombre generalmente ayuda. Pasa lo mismo con el sol; la energía del hombre se va al sol, y la de la mujer a la tierra.”

 

En el mismo sentido que la compañera de la EMBA, Florencia Vespigniani, representante del Frente Popular “Darío Santillán”, relató de qué manera se acercaron a lo cultural: “Nosotros cuando pensamos en lo cultural no lo pensamos separado de lo político, de lo reivindicativo, de lo económico. Lo pensamos como una construcción. Nuestra construcción política tiene una función cultural que lucha por cambiar la sociedad”. El grupo comenzó con el estreno de una obra de teatro presentada en un acampe frente a los tribunales de Lomas, cuando se llevaba a cabo el juicio a los responsables de los asesinatos de Darío y Maxi en la  Masacre de Avellaneda. Así, desde sus comienzos hasta este último 25 de junio, al cumplirse cuatro años de la masacre, cuando organizaron una muestra permanente en la estación Darío y Maxi (estación Avellaneda).

 

Nicolás, de la “Murga Los Quilmes” y representando al “Centro Cultural Pampero” comentó que ese centro funciona desde hace dos años y que la casona –hoy sede del Centro Cultural- era un espacio abandonado y los compañeros se apropiaron del lugar. Además, relató también que en un primer momento se siguió una lógica de construcción autogestiva, a la vez que destacó que el Centro es un espacio de construcción donde se debe garantizar la participación de la comunidad. “La propuesta del centro cultural es que sea un espacio para que el que quiera aportar, quien quiere sumarse a este proyecto, pueda hacerlo. Un lugar físico, de encuentro, de comunicación, de aprendizaje, de construcción”. Además, el panelista planteó una pregunta al eje temático del encuentro: “la cuestión pasa por desde dónde laburar lo cultural ¿cuántas opiniones culturales y de distintos matices?” Y propone una alternativa desde su organización frente a la cuestión de la invasión de múltiples organismos, a la mercantilización de la cultura, cómo se tiende a generar a todos los sujetos, aislarlos, particularizarlos como consumidores y “¿cómo se puede romper esto de ser consumidores pasivos, qué son productos culturales?” Nadie entra al proceso cultural –afirmó el Pampero- que no sea desde lo colectivo, porque es ahí donde se apuesta a la transformación”, y agregó: “Ser participe de un proyecto, de un proceso de transformación que solamente es individual en la medida que cada uno pueda accionarse desde otro posicionamiento, empezar a ser activos en la construcción política y cultural también”.

 

 

Por su parte, María Julia, representante del FOL, describe someramente cuáles fueron los comienzos de la organización en relación a lo cultural. “El FOL -comentó- agrupa principalmente a movimientos de desocupados, nosotros luchamos por el cambio social. La comisión de cultura nació antes de que el  FOL tuviera este nombre, hace como un año. Nacimos cuando los movimientos que integran el FOL pedimos al INCA proyectores para hacer cine en los barrios, ante la necesidad de la gente, algunos de ellos nunca habían ido al cine, y nos entregaron un proyector, una pantalla grande, un DVD. Así nacimos, dando cine en los barrios. Por ahora es lo más completo que tenemos porque el cine itinerante está funcionando territorialmente. La comisión se reúne semanalmente. Nuestra preocupación es que la cultura,  pero también el FOL, tienen que ver con la acción cultural combativa”.

 

Andrea Obrequi, del colectivo de Muralistas de la CEPA, fue la última panelista.  Obrequi explicó que ellos formaron un grupo muralista que pretende dar un aporte a la comunidad llevando el arte y la cultura a los barrios (en el momento en que se desarrollaba el encuentro, este grupo, compuesto también por alumnos de Bellas Artes, pintaba un mural en la esquina de la universidad) como manifestación contraria a una concepción elitista de la cultural:  “tenemos que romper con esa concepción –afirmó Obrequi- para que todos podamos acceder al arte sin importar la posición social en la que nos encontremos. Las clases dominantes toman el arte como otro objeto de su propiedad, haciendo de éste un instrumento más de dominación; y es necesario que nosotros, las masas, resignifiquemos el arte, para que una vez por todas el arte sea un [elemento] más de nuestra identidad”. Para esta organización, la participación en el arte es una forma de mostrar la propia identidad. El arte, la literatura, la cultura, deben servir a millones de trabajadores y millones de estudiantes, de luchadores, de desocupados y profesionales que estén dispuestos a servir al pueblo.

 

         Tras la intervención de los panelistas se realizó un plenario en el que se debatieron las distintas posiciones expresadas. La jornada cerró con un espectáculo de música y danzas a cargo de la murga “Los Quilmes”, del grupo “Contravientos” y de artistas del Movimiento Indigenista. Durante varios días, además, en la UNQ se expusieron obras plásticas de alumnos de la EMBA.

 

 

 

El encuentro: un análisis desde el marco teórico de los Nuevos Movimientos Sociales

 

El enfoque teórico-metodológico marxista presenta a las clases sociales constituidas en la lucha y, a las fuerzas sociales, como los instrumentos por medio de los cuales se enfrentan esas clases; se trata de uno de los principales paradigmas sociopolíticos. Por otro lado, se encuentra el de los Nuevos Movimientos Sociales (NMS); en el cual los actores no se rigen tanto por el principio organizativo de la diferencia, ni por una dimensión de dirigencia vertical sino que su núcleo presenta una composición social tan heterogénea (grupo social de las capas medias, de los servicios socioculturales, asalariados ocupados y desocupados; la clase popular y el sector de los profesionales), como objetivos y estrategias de acción diferenciadas.

Una colectividad, entendida como la unidad activa del movimiento social, suele presentar la ambición de combinar intereses  socioculturales legítimos* en una sola fuerza sociopolítica y, al mismo tiempo,  intenta preservar su autonomía. Por lo tanto, los elementos culturales que atraviesan esa ambición (la orientación de la acción) le pertenecen a una historia colectiva y están fijados en el poder de su significación. Se trata de una pluralidad de actores, que en una situación común, no se rigen por el principio de la diferencia, sino que comparten un determinado sistema de creencias (expresado en símbolos, formas y estilos de manifestación), con orientaciones valorativas alternativas.

Entonces, la estructuración estética de la toma y defensa de una posición tiene fines políticos; los cuales pertenecen a una realidad lógica sólo si su discurso recae en la utopía de prepararse para un cambio trascendental cuando no dispone de las condiciones necesarias para el mismo. Sin embargo, la realidad histórica está dando sentido a la transformación social, a partir de que la unidad activa de los NMS se oponen o promueven cambios desde su modo de organización interna hasta su actuar externo.

No se habla sólo de una posición lineal en la que el progreso es entendido como desarrollo tecnológico. Pero, si el principio del gusto es modificado por la innovación en la sustancia del tiempo que se vive (cambios económicos, productivos, comunicativos…) así como también la construcción de identidades, ambos son parte de una posición estratégica. Entre los rasgos característicos (forma) de determinado movimiento social y su significación (sentido) media la cultura.

De la relación: acción de los individuos que son miembros del movimiento  y acción de los individuos en tanto miembros del movimiento se desarrolla un significado funcional para el sistema. Desprenderse de la simple descripción del accionar hegemónico del sistema conduce necesariamente al ejercicio de la política práctica.

 

*Intereses reconocidos y protegidos por el derecho, que se ostenta en relación con la actuación de otra persona/grupo, y que conlleva la facultad de exigirle, a través de un procedimiento administrativo o judicial, un comportamiento ajustado a derecho.

**Realidad formal que es común a todos

 

 

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