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Movimientos sociales y pensamiento crítico

Publicación de Nexos - Programa de articulación entre Universidad y Movimientos Sociales      

Año II, Nº VI                                                                                        Septiembre - Diciembre de 2006 

 

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“La palabra conforme no cabe en el pensamiento indígena”

 

 

Por Nuhem  Bashe (Mónica Bashe Charole)

 

 

 

El desborde arrollador de dos ríos, junto a la corrupción, la insensibilidad y la indiferencia de los políticos locales, desencadenó la que hasta ahora es, en años,  la mayor protesta indígena del Chaco. Resueltos a ponerle un corte final a la situación, miles de indígenas cortaron rutas y caminos, marcharon a pie, en bicicleta y en vehículos hacia la capital provincial. Allí, mientras algunos centenares acamparon frente a la Casa de Gobierno, un grupo sitiado por varios anillos policiales sostuvo durante 32 días una huelga de hambre en una oficina del edificio gubernamental.

 

 

 

 

Un otoño caliente

Las aguas se retiraron, pero no los problemas.

La mayor protesta indígena que vio la provincia de Chaco en las últimas décadas, comenzó en el mes de mayo de este año en la localidad de Villa Río Bermejito, ubicada al norte de la ciudad de Castelli.

Tras las duras crecidas de los ríos Teuco y Bermejito, ocurridas durante el primer trimestre de 2006, que afectaron a las poblaciones de Fuerte Esperanza, El Sauzalito, El Pintado, Comandancia Fría y Villa Río Bermejito, más de 1.300 personas fueron evacuadas y se calcula que la inundación perjudicó a unos 50 mil habitantes del territorio conocido como El Impenetrable, un “desierto verde” de montes y bosques (aunque diezmados por la deforestación), que abarca una superficie de unos 4 millones de hectáreas,  ubicado al NO de la provincia de Chaco.

Por si el desastre natural no bastara, el intendente Lorenzo Heffner (UCR) de Villa Río Bermejito, fue acusado de no distribuir entre los damnificados la ayuda que había enviado el gobierno nacional. A consecuencia de ello, crecieron las denuncias tanto como las aguas y se acabó la paciencia de los pobladores; crecieron a la par la protesta y la solidaridad entre las comunidades indígenas y las organizaciones de la provincia, en particular, con el Instituto del Aborigen Chaqueño (IDACH).

Mientras Roy Nikisch (UCR), gobernador del Chaco, viajaba en el mes de mayo a España, una imponente asamblea de indígenas se reunía en la localidad de Las Palmas. Allí, 250 delegados de Colonia Aborigen Chaco, Río Bermejito, Villa Ángela, Sáenz Peña, Pampa del Indio, General San Martín, Juan José Castelli, Lavalle, Puente La Sirena, El Espinillo, Zanjón y Quitilipi, discutieron cómo iniciar la lucha. Días después comenzaron los cortes de ruta: los indígenas reclamaban una audiencia con el gobernador.

Con los días corriendo y la sordera oficial, la situación se iba recalentando cada vez más. A las acusaciones vertidas por las comunidades de Villa Río Bermejito, se sumaron las denuncias sobre irregulares adjudicaciones de tierras fiscales, efectuadas durante la última década. Todo rozaba el escándalo.

El 17 de mayo, dirigentes tobas, wichies, mocovíes y criollos, denunciaron en la Legislatura provincial decenas de entregas ilegales de tierras; por su parte, empleados del Instituto de Colonización del Chaco (una entidad  perteneciente al Ministerio de la  Producción y dedicada a la administración y colonización de las tierras fiscales de la provincia), aportaron documentación que daba cuenta de fraudulentas operaciones de compras de tierra a precios insignificantes, tierras que, posteriormente, fueron revendidas a pobladores de otras provincias en sumas millonarias.

Según refieren los indígenas, en 1995 la provincia del Chaco contaba con casi cuatro millones de hectáreas de tierras fiscales; durante el año 2003, la cifra descendió a poco más del millón y medio, para caer en el 2005 a 650 mil. En un solo día del año 2003 se adjudicaron 161 predios, el equivalente a casi una adjudicación cada tres minutos,   un ritmo más que febril para una administración que a la hora de socializar bienes, duerme la siesta provinciana.

 

 

De cortes, marchas y audiencias

Los primeros 15 días de cortes de rutas y caminos fueron ignorados por el gobierno provincial. Los indios, lejos de rendirse y con varias asambleas realizadas a la vera del camino, decidieron ir por más: las comunidades concensuaron, finalmente, marchar hacia Resistencia, la capital provincial, y allí instalarse frente a la Casa de Gobierno. La marcha comenzó el 29 de mayo.

Más atento entonces, el ejecutivo provincial anunció el 1 de junio que aceptaba recibir al directorio del IDACH y los convocó a una reunión para el día 6, con el claro propósito de frenar la movilización; la táctica, sin embargo, no logró contener el avance indígena.

Mientras Nikisch anunciaba a los cuatro vientos y a los medios locales la convocatoria a la reunión, el dirigente toba Egidio García hacía lo propio exigiendo la presencia de los 60 delegados de las etnias Toba, Mocoví y Wichi, junto a un garante de la sociedad civil, que oficiaría como testigo para avalar lo que se acuerde en la reunión con el gobernador, fundamentalmente, en relación al petitorio de nueve puntos que llevarían  las comunidades.  Todo parecía entrever un principio de acuerdo, hasta que efectivamente llegó el día 6: el paso de la expectativa a la desilusión se dio más rápido de lo temido.

Durante la mañana, dos mil indios provenientes del interior de la provincia marcharon por la ruta nacional  N° 11 hacia la Casa de Gobierno. Pero la audiencia, proclamada por las autoridades como  una “muestra de voluntad por parte del gobierno”, pronto fracasó y la muestra no se mostró. La causa: el gobierno provincial no aceptó la participación de los delegados de las tres etnias.

Ante la negativa, los dirigentes indígenas reunidos en asamblea decidieron peticionar al gobernador una nueva audiencia. Y mientras esperaban la respuesta oficial, los indígenas decidieron acampar frente a la Casa de Gobierno.

 

 

 

                          El Impenetrable inundado                                                             La marcha indígena

 

 

El petitorio de las comunidades

 

1) Es condición ineludible para establecer el diálogo con los representantes de las asambleas reunidas en forma permanente, la renuncia indeclinable del intendente Lorenzo Heffner de la localidad de Villa Río Bermejito.

2) Entrega de los territorios indígenas.

3) Inmediata relocalización de los criollos ocupantes de las 150 mil hectáreas del Teuco – Bermejito.

4) Refuerzo Presupuestario para el Instituto Aborigen Chaqueño (es de 0,70 centavos anuales por cada indígena chaqueño).

5) Ampliación del Presupuesto del IDACH.

6) Derogación del Decreto 181/06 (nombramiento de 18 agentes a planta permanente).

7) Titularización de los maestros bilingües.

8) Condena y repudio a la constante persecución por parte del poder político.

9) Provisión de un cupo de 500 viviendas anuales.

 

 

 

Huelga de hambre en el 4° Piso

Después de varias semanas de acampe en la Plaza 25 de Mayo, y ante la indiferencia del gobierno, los dirigentes de las comunidades anunciaron que la protesta se endurecería. En una conferencia de prensa celebrada el 17 de julio en el IDACH, el dirigente Egidio García fue terminante: “ya no va más el diálogo” y advirtió “la toma de edificios públicos”; reclamó, a la vez que el gobierno emprenda acciones concretas.

En esos momentos, García asumía la conducción del IDACH (reemplazando a Orlando Charole, quien transitoriamente se alejó de la dirección por problemas de salud), junto a Timoteo Oneri, de la etnia mocoví, e Inocencia Charole.

El dirigente toba denunció que las rondas de reuniones con los distintos ministros no tuvieron una sola respuesta concreta a los planteos que expresaba el petitorio de las comunidades: “una vez más el gobierno nos mintió (…) esto ha despertado la ira del pueblo indígena; vamos a endurecer la lucha”. No obstante quebrada la paciencia de los indígenas, siempre mantuvieron la capacidad de apelar al diálogo cuando se daban las condiciones: “vamos a asistir  a la reunión, pero vamos a salir de la reunión con un decreto en la mano”, dijo el dirigente.

Inocencia Charole también denunció el juego del gobierno: “hemos mandado los nueve puntos que reclaman las comunidades y también nos encontramos con un gobierno que                                                                                                                                                             está dando un doble discurso para confundir a la sociedad. (Las comunidades) tendremos una asamblea antes del 21 de julio, y se decidirá si vamos o no a la audiencia con el Ministro de Gobierno, ya que queremos un decreto firmado, en relación con nuestros reclamos, pues nosotros hemos cumplido con las rondas de reuniones”, aclaró la dirigente.

Mientras esperaban la reunión con el ministro, las comunidades continuaron acampando en la plaza 25 de Mayo “soportando los insultos de algunos pobladores de Resistencia”; no obstante ello, ciertos sectores de la capital apoyaban la lucha mientras que otros lo hacían con reservas e “intereses de por medio”, según refirieron los indígenas.

Por fin, el ansiado 21 de julio llegó: las miradas de los acampantes reflejaba cierta esperanza en la solución del conflicto, aunque una esperanza vapuleada una y otra vez. La “sociedad” también esperaba que el conflicto se destrabe. Pero....

Alrededor de las 14 hs. la suerte estaba echada, y la esperanza una vez más aplazada. No hubo respuestas concretas. Al finalizar la reunión con el ministro de gobierno Hugo Matkovich, doce dirigentes de las comunidades aborígenes decidieron permanecer en forma pacífica e iniciar una huelga de hambre en las oficinas del Ministerio de Gobierno, hasta tanto se confirme la fecha de la próxima audiencia con el gobernador Nikisch. Entre los doce huelguistas, estaban los dirigentes Egidio García e Inocencia Charole, entre otros.

 “Hemos decidido permanecer acá en el 4° piso de la Casa de Gobierno, dado que vimos que el gobierno no tiene respuestas concretas a nuestras demandas; es importante también que nuestra gente sepa que en la reunión, el Ministro no habló de soluciones para nosotros. Habló, en cambio, de una camioneta para el Instituto y otras cosas, pero concretamente no se mencionaron los nueve puntos del petitorio presentado hace meses. Creemos que el gobierno, durante estos meses, tendría que haber estudiado nuestro pedido”  reclamó García.

Por orden del Ministro, la policía bloqueó el 4° piso de la Casa de Gobierno “como en los años de la dictadura”. Los uniformados mantuvieron una extrema e incomprensible vigilancia de los huelguistas hasta el punto de custodiarlos “hasta para ir al baño”, como si de peligrosos delincuentes se tratara.

Los duros días de huelga de hambre pasaban, y la lucha prometía endurecerse.        

Al cumplirse el decimoctavo día, Matkovich denegó el ingreso al cuarto piso del edificio gubernamental de representantes del Foro por la Justicia Independiente de la provincia. En respuesta, cinco huelguistas -incluyendo a la dirigente Inocencia Charole- descendieron a la planta baja y tomaron contacto con los periodistas. Allí, Charole expresó: “Jamás hemos molestado al gobierno; estamos haciendo un reclamo y toman una actitud muy errónea pues no dejan llegar a los medios de prensa hasta el lugar de lucha: se está violando el derecho a la información que tiene la sociedad. También nos llama la atención que no dejaran ingresar a los integrantes del Foro; creo que el gobierno ha llegado a un extremo incomprensible”.

García, indignado, afligido y debilitado por la medida de protesta, explicó a la prensa que “no somos terroristas, no hemos tomado el cuarto piso de la Casa de Gobierno, apenas estamos esperando en un cuarto de tres por cuatro”(1).

 

Día 22 de la huelga: la salud de los ayunantes empeoró, aun así están firmes en su convicción de seguir hasta las últimas consecuencias. “Es preocupante pero no hay otra forma, porque el gobierno no nos da respuesta a nuestro reclamo”, declaró el manifestante Leandro Pérez, de General San Martín.

Abriendo otro frente de lucha, el Secretario del Sindicato de Prensa, Orlando Núñez, impulsó un Recurso de Amparo por el impedir el ingreso de los medios de prensa al cuarto piso de la Casa de Gobierno. “En cuanto a la presentación judicial, lamentablemente  el trabajo no es de un día para el otro”, aclaró el sindicalista y completó: “Las restricciones a la prensa siguen, el condicionamiento es cada vez más fuerte. La poca información que sale de allí, se obtiene porque un diputado hace de fotógrafo y de periodista; es increíble lo que ocurre en la provincia del Chaco”.

Los días caían, y las respuestas del gobierno no llegaban. La salud de tres manifestantes empeoró ostensiblemente y se temió por sus vidas; forzosamente tuvieron que abandonar su puesto de lucha. Ceferino Pérez, uno de los tres, fue el primer hospitalizado.

La mañana del 9 de agosto trajo tardíamente alguna esperanza de oxigenar la situación: el titular del IDACH, legisladores nacionales y provinciales, Matkovich y el Subsecretario de Tierra y Hábitat Social, el ex piquetero Luis D´Elía, mantuvieron una dilatada reunión hasta la noche. D´Elía destacó en esa oportunidad que “se avanzó bastante, aunque el punto que trabó las negociaciones es el presupuestario”. Por parte de los reclamantes, y “en señal de buena voluntad” dos indígenas abandonaron la huelga de hambre.

Orlando Charole, de vuelta al frente del IDACH, destacó “el gesto” que tuvo el Gobierno Nacional a través de D´Elía, y agradeció la ayuda económica que comprometió la nación, que provendría del Tesoro Nacional y de la Subsecretaría que coordina D´Elía. “Esto muestra a las claras –refirió Charole- que el Gobierno Nacional quiere actuar con total limpieza en este conflicto y cooperar dentro del marco institucional”.

 

 

“Volveremos”

La huelga de hambre en la sede oficial entró en el día 31; mientras tanto, los indígenas apostados en la plaza 25 de Mayo continuaban el acampe. Sin embargo, unos y otros seguían firmes y un olor a final se respiraba tanto en el aire enrarecido del 4° piso, como en la plaza. Aún en el límite de sus fuerzas, los  ayunantes estaban decididos a seguir la huelga de hambre hasta las últimas consecuencias. Inocencia Charole, en comunicación con la Red Indígena, manifestó: “Creemos que está llegando la culminación de la protesta. Estamos bien, con muchas ganas de ver a nuestros familiares y esperando respuestas con la misma convicción que el primer día. Si hay acuerdo en la negociaciones –completó- los ayunantes vamos a considerar levantar la medida de fuerza”.

Y llegó el día 33 de la huelga, y con él el ansiado final. A puertas cerradas, a las 11 de la mañana los ministros provinciales de Gobierno, Justicia y Trabajo Hugo Matkovich, y de Economía, Obras y Servicios Públicos Roberto Dell´Orto, suscribieron con Orlando Charole, director del IDACH, el documento que puso fin a esta protesta. Estuvieron presentes, también, el diputado nacional José Mongelo (PJ - Frente para la Victoria); los asesores del IDACH Sergio Klein y Walter Zanuttini; el médico que siguió la evolución diaria de los manifestantes durante la huelga de hambre, Rodolfo Sobko; y la presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Legislatura Provincial, María Cristina Barrios. Por su parte, y asesorados por el médico, los ayunantes comenzaron una lenta ingesta de alimentos sólidos.

Sin ánimo de desafiar al gobierno, pero dejando en claro la postura inclaudicable de los indígenas, Orlando Charole expresó: “En cuanto no se cumplan los puntos establecidos (en el acuerdo) el pueblo indígena no dudará en recurrir a la medida de fuerza nuevamente y con mayor rigor, ya está advertido el señor gobernador que no quiso firmar el documento, de que el pueblo indígena no va a torcer su brazo de ninguna manera”.

Por su parte, el dirigente toba García, extenuado y débil  a poco de finalizar el ayuno, dijo que “en verdad estoy muy agotado, pero con un manto de fuerza espiritual” y agradeció la presencia de los medios de prensa “durante todas estas horas, amargas tal vez, pero con la certeza de salir de acá con toda la fuerza y la energía de la madre tierra y del Dios Sol”;  también advirtió que si no se cumplen los puntos pactados volverían a adoptar medidas de fuerza de mayor rigor.

Consultado respecto de su conformidad con el acuerdo, García  expresó: “Tal vez la palabra conforme no cabe en el pensamiento indígena; en todo caso, volveremos, volveremos. No sabemos la hora ni el momento, de día o de noche tal vez, seremos nosotros o serán nuestros hijos o nietos, pero volveremos”.

 

 

 

ACTA DE ACUERDO

 

Entre el Instituto del Aborigen Chaqueño, representado en este acto por su Presidente Orlando Charole y el Poder Ejecutivo de la Provincia del Chaco representado en este acto por el Ministro de Gobierno Justicia y Trabajo Hugo D. Matkovich y el Ministro de Economía Roberto Dell Orto acuerdan:

 

PUNTO 1. El Instituto del Aborigen Chaqueño, en representación de las comunidades continuará por vía judicial las instancias denunciadas oportunamente en referencia a la problemática desencadenada en Villa Río Bermejito con el Intendente Lorenzo Heffner.

PUNTO 2. Se continuará con el relevamiento topográfico y poblacional de las tierras reconocidas por el Decreto N° 480/91 ratificado por su similar 1732/96 con la participación de las comunidades y organizaciones indígenas conjuntamente con el IDACH, concretándose posteriormente la ejecución de las mensuras.

PUNTO 3. Se agilizarán los expedientes relacionados con las tierras aborígenes que se encuentren en trámite en el Instituto de Colonización para una resolución rápida facilitando la entrega colectiva o individual de los títulos, en un plazo de 12 meses.

PUNTO 4. El proceso de relocalización de familias criollas, ocupantes de las 150.000 hectáreas, se continuará a fin de lograr la efectiva posesión de la tierra por parte de las comunidades aborígenes.

PUNTO 5. El Gobierno Provincial se compromete a incorporar al proyecto de presupuesto de 2007 del IDACH, como mínimo, el aumento que resulte de aplicar el porcentaje de crecimiento del gasto permitido por la Ley de Responsabilidad Fiscal, que comunique el Ministerio de Economía y Producción de la Nación y que utilizará en la confección del Proyecto de Presupuesto de 2007 del Gobierno Federal, en cumplimiento de normas vigentes.

PUNTO 6: Se trabajará de inmediato en la estructura orgánica del IDACH con la intervención de los organismos técnicos correspondientes para su posterior aprobación.

PUNTO 7. Se continuará con el proceso ya iniciado de titularización de los maestros bilingües y creación de cargos para maestros bilingües interculturales. E! Gobierno Provincial acercará la lista de Establecimientos y auxiliares a titularizar al Instituto del Aborigen Chaqueño.

PUNTO 8. El IDACH sugerirá al Instituto Provincial de Desarrollo Urbano y Vivienda las prioridades para las construcciones de las viviendas para aborígenes, conforme la reglamentación y los planes vigentes en la provincia, comenzando con las 225 ya licitadas.

PUNTO 9. El IDACH aportará al Ministerio de la Producción un listado de pequeños y medianos productores indígenas para la atención de la campaña 2006-2007.

 

 

¿Final?

 

La huelga de hambre de los indígenas y el acampe en la plaza 25 de Mayo de Resistencia llegó a su fin, pero unas 200 personas de las comunidades de Río Bermejito, donde se inició el conflicto, siguen acampando frente al municipio de ese poblado.

El dirigente Egidio García explicó a un medio radial chaqueño la “candente situación” de las comunidades que continúan  acampando: “Lo que puedo decir con certeza y con crudeza, es que allá mi gente está sufriendo hambre, y un hombre con hambre se convierte en una fiera y es terrible lo que puede acontecer, si es que los hombres y las mujeres de buen corazón no hacemos nada”. Y remató: “Villa Río Bermejito es un espejo de la realidad de todas las comunidades indígenas que habitan la provincia del Chaco.

 

 

Notas:

 

(1) Declaraciones extraídas de: http://www.corrientesnoticias.com.ar, sábado 5 de agosto de 2006.

 

 

 

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